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Contenido

Prefacio

Parte uno

Conozca al enemigo:

La personalidad e historia de Satanás

1.   Una Guerra Santa

2.   Satanás en el Antiguo Testamento

3.   Satanás en el Nuevo Testamento

4.   Satanás en la Historia de la Iglesia

5.   Satanás en la Actualidad

6.   Satanás en el Futuro

Parte dos

Las Debilidades de Satanás:

Cómo pelear defensiva y ofensivamente contra él

7.   Cómo Construir una Defensa Inexpugnable

8.   Cómo Desplegar un Ataque Ofensivo

Parte tres

Las Estrategias de Satanás:

Sus artimañas y cómo resistirlas

9.   La Habilidad de Satanás y sus Estrategias

10. Cómo Confrontar Cuatro de las Principales Estrategias de Satanás

Parte cuatro

La Derrota de Satanás en Nuestra Vida Personal, las Iglesias y las Naciones

11. Nuestro Desafío como Creyentes

12. Nuestro Desafío como Miembros de la Iglesia

13. Nuestro Desafío como Ciudadanos

Bibliografía Selecta

Extracto:

El cinturón de la verdad

“Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad”, dice Pablo en Efesios 6:14. En los tiempos bíblicos, el cinturón o faja, en la armadura física, se ajustaba o abrochado en la cintura alrededor de la corta túnica que vestía el soldado. El cinturón era el soporte del “lomo” o los músculos de la espalda baja y fungía como la base del resto de la armadura. Tanto la coraza como la espada se ataban al cinturón. Por ello, “ceñirse los lomos” simbolizaba estar prestos para la batalla.

Ceñirse los lomos con la verdad representa al cristiano atándose la fe cristiana revelada en la Biblia. La Biblia es nuestro estándar objetivo de verdad y nuestra autoridad final para la doctrina y la vida. La Biblia habla de los lomos del entendimiento en vez de los lomos del corazón (1 Pedro 1:13) porque, antes de que la verdad llegue al corazón, debe pasar por la mente. De modo que para evitar a Satanás, primero debe llenar su mente con la verdad.

Sin embargo, la verdad mental no es suficiente. También debemos poseer el conocimiento de la verdad en el corazón, nuestro ser íntimo. Si hemos de pelear exitosamente contra el diablo, no solamente debemos dominar la verdad, sino que la verdad nos debe dominar.

Después de Dios, puede ser que Satanás sea la mente más poderosa del universo. La sabiduría y la razón humanas no son suficientes para enfrentar a Satanás. Pero la verdad de Dios, registrada en su Palabra y personificada en su Hijo, es más que suficiente para luchar contra Satanás.

Necesitamos la verdad para combatir a Satanás. Sin la verdad seremos “llevados por doquiera” de toda clase de doctrinas. Mucha gente hoy en día se rige por sus sentimientos. Menospreciando la teología que necesitan, son “llevados por doquiera de todo viento de doctrina” (Efesios 4:14). Que no lo sacudan sus emociones. Afírmese con la verdad. Proverbios 23:23 enseña: “Compra la verdad, y no la vendas”. O, como dice Thomas Brooks en Remedios Preciosos Contra las Artimañas del Diablo: “Un hombre puede vender legalmente su casa, su tierra y sus joyas, pero la verdad es una joya que excede cualquier precio, y no debe ser vendida” (p. 21).

Jesús dijo: “Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8:31–32). Encontramos la libertad en Cristo y en su palabra. Los demonios pueden atacarnos, pero no pueden vencernos si estamos firmes en Cristo y su verdad. El poder de la resurrección de Cristo es mayor que el poder de Satanás. Él no tiene armas efectivas contra la verdad. Podrá enfurecerse contra usted y enviar numerosos demonios para acosarlo, pero si usted confía en Cristo como la Verdad de Dios, permanecerá firme porque sus pies están plantados en la Roca que no puede ser movida.

La primera gran debilidad de Satanás es que él está plantado en una mentira, y finalmente, una mentira no se mantiene en pie contra la verdad. La verdad triunfará al final. Aférrese a la verdad. Conozca la verdad, ámela y vívala. Aguante en Cristo quien es la Verdad, y ganará la victoria sobre Satanás.

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