Esta semana más de tres personas me han hecho la misma pregunta de que si en verdad estamos pronunciando correctamente el nombre de Jesús o que si cuando decimos Jesús no estamos hablándole al Dios verdadero sino que estamos en el error, cuando en realidad, dicen ellos, el nombre verdadero de Jesús debería ser Yeshúa Hamashiach o Yeshua nada más.

La respuesta en realidad no es tan compleja. Primero tenemos que ver qué es lo que motiva este debate. Quienes dicen que el nombre debe ser Yeshúa aseguran que al ser Judío, ese debió ser su nombre en Hebreo y hay quienes incluso aseguran enfáticamente que es una blasfemia llamarle Jesús en Español.

Partamos del punto más básico. Los apóstoles escribieron el Nuevo Testamento por inspiración del Espíritu Santo. Ellos lo escribieron en griego. Si fuera cierto que solo debemos usar el nombre de Yeshúa y que cualquier otro nombre es una herejía, entonces leeríamos en el Nuevo Testamento que cada vez que los apóstoles mencionan el nombre de Jesús habrían escrito Yeshúa en lugar de IESOUS que es el nombre en Griego. Sin embargo, ellos escribieron IESOUS

Cambiar de idioma no cambia el significado de las cosas. A mi esposa yo la llamo chaparrita, mi amor, princesa, corazoncito… ¡pero ella sigue siendo Aimeé! En una ocasión fui de intercambio a la Universidad de West Virginia y la gente me llamaba George en lugar de Jorge, porque es la traducción de mi nombre en Inglés. Cuando escuchaba “George” volteaba, no dejé de ser yo porque me llamaran por la traducción de mi nombre.

De la misma manera si te refieres a Jesús en español, Yeshúa en hebreo, YehSou en cantonés o Isa en árabe, Su nombre en cualquier idioma significa que el Señor es la Salvación.

Cuando los apóstoles hablaban de Jesús con los griegos usaban su nombre en griego, cuando hablaban en Arameo, lo mismo… ¡el hebreo bíblico ni siquiera se hablaba en el tiempo de Jesús!

Porque no importa si lo pronuncias en Español, en Inglés, en Hebreo o en Chino, lo que importa es que Jesús es el Salvador y no hay salvación en ningún otro, más que en él por el sacrificio que hizo en la cruz por todos aquellos que creen en él y por su vida de perfecta obediencia.

Este tipo de discusiones tienen como fondo el sembrar el miedo en la gente, hacerle creer que no han sido salvos porque no pronuncian bien el nombre de Jesús. La salvación no es por obras, no depende de si dices el nombre de Jesús en Hebreo, Español o Chino, sino de la gracia de Dios. De que Cristo vino a morir por nosotros y a dar su vida en rescate por muchos.

Dios te bendiga.


Publicado en La Paz de Cristo  el 2 de Julio de 2016 por Jorge A. Salazar

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