Yo no tengo ninguna simpatía por aquellos que eliminan las enseñanzas difíciles de la Biblia. Un cristiano ha hecho un compromiso previo de seguir a Jesús y de hablar y actuar como Jesús lo haría.

Yo tengo poca simpatía por aquellos que afirman a derecha y a izquierda que van a mantenerse firmes a las enseñanzas difíciles de la Biblia, pero que rara vez las tocan…o que se deshacen en disculpas por traerlas a colación…o quienes cuando hablan acerca de ellas, gritan la verdad como para inflarse de confianza (Yo pienso de ellos como los “lanza granadas”).

Yo tengo mucha simpatía por aquellos que quieren expresar las verdades bíblicas en una forma clara, confiada y comprensible pero que se esfuerzan para hacerlo. La lucha es un signo de vitalidad; los seres vivos luchan, las cosas complacientes yacen sin moverse.

El infierno es una de esas enseñanzas difíciles. Yo no tengo una visión especial de cómo comunicarlo, pero he pasado mucho tiempo recientemente en 2 Tes 1:5-10 y otros pasajes y he pensado lo que debe decirse, y cómo.

Yo simplemente compartiré una anécdota. Hace un tiempo, prediqué sobre la resurrección de Lázaro de Juan 11. Mi principal enfoque fue sobre nuestra futura resurrección y cómo Juan 12:1-2 prefigura el banquete mesiánico eterno. Mi punto secundario fue que para aquellos que rechazan a Cristo hay un infierno, y que lo opuesto al banquete de comunión son las “tinieblas de afuera”. Yo mencioné que “el infierno como fuego” era importante, pero que Jesús, Pablo, Pedro y Judas también hablaron del destino de los condenados como siendo “cortados de la presencia del Señor” o “oscuridad eterna” o “externa”.

Yo particularmente quería hablar a la gente joven de la congregación, porque yo estoy alarmado por las recientes estadísticas que muestran que la iglesia está perdiendo gente en la adolescencia tardía y en los tempranos veintes. Yo sentí que ellos podrían estar acorazados contra una “charla acerca de las llamas del infierno”. Yo decidí que Juan 11-12 apuntaba en otra dirección: una charla acerca del infierno como aislamiento. Yo quería, por así decirlo, cogerlos fuera de base. Yo quería mostrarles a ellos la relevancia de la oscuridad de afuera.

Yo hablé con alguna gente joven, incluyendo a mis hijos, y en lugar de hablar sobre el infierno, yo aguijoneé y luego escuché. Ellos me dieron suficiente retroalimentación para un par de sermones, y yo tuve que trabajar duro para cortarlo a una cantidad manejable, especialmente dado que el infierno era sólo mi punto secundario. Ellos me hablaron acerca de cómo la gente joven es impulsada a conectarse y a mantenerse conectada con otros. ¿Cómo? Bueno, cuando envían mensajes de texto, principalmente. Seguido por salas de chat, teléfono celular, Facebook, y al final de la fila, correo electrónico. Uno de ellos mencionó la frase “¡Kurt Cobain Vive!” Yo no soy tan viejo, yo sí sé quién era Kurt Cobain, pero yo sí hice mi tarea de todas maneras y escuché algo de su música. Yo hubiera pensado que una referencia a Cobain hubiera estado un poco pasada de moda si yo me hubiera estado dirigiendo a gente en sus 20s, pero por lo que yo he visto esto no es necesariamente así.

Muy bien. Aquí, poco a poco, están algunos de mis puntos que fueron especialmente dirigidos a personas jóvenes:

Kurt Cobain era un músico: un escritor, cantante, guitarrista de una revolucionaria banda, Nirvana. Él luchó con la depresión y con la adicción a la heroína. En 1994, a la edad de 27, drogado por la heroína, él se suicidó con una escopeta. Yo he escuchado un poco de Nirvana esta semana. Una canción que él escribió incluía las siguientes oraciones: “Yo voy a ir al infierno, Yo voy a morir, ¿Quién quiere quedarse?” Para muchos hoy, usualmente personas menores que yo, Kurt Cobain es un símbolo. Él vivió con intensidad, tocó su música, se burlaba de la muerte, iba para el infierno y no le importaba, ¡guau! Y se fue en un resplandor de gloria. Para algunos él es un héroe trágico. Busqué en el internet la frase “Kurt Cobain vive”, les sorprendería. ¿Cómo es que él vive? Bueno, ellos dicen: en su música, en su fama…

No, Kurt Cobain no vive. Él tenía tres días de estar muerto cuando un electricista vino a hacer cosas en su casa y encontró el cuerpo. Eso no es heroico.

[Yo también hablé sobre un hombre que se suicidó en un insólito accidente de carro mientras huía de la policía]. Agregué

Por supuesto, alguien podría tratar de hacer una película de Hollywood acerca de él: él era un solitario que jugaba por sus propias reglas. Pero eso no es la realidad: su muerte fue más como una mala caricatura de Warner Brothers que un final de Hollywood.

feeling_of_isolation-9010411Algunas personas piensan que la muerte no es nada, usted sólo apaga y se acaba.

No – para una persona sin Cristo, es la oscuridad, pero usted está consciente para siempre. Imagínese bajar a un sótano oscuro con una linterna y luego ya no hay linterna, y sus ojos nunca se ajustarán …pero usted está aún ahí. Hay peores cosas que dejar de existir.

Y vivir en la oscuridad de afuera no es en un buen sentido de “Me gustaría un tiempo libre por mi cuenta”. Más bien es “Yo nunca voy a estar en contacto con alguien más”. Lo que sea que Kurt Cobain esté haciendo ahora, él no está en contacto con sus amigos. ¿Usted piensa que nuestra iglesia es exigente con respecto a apagar sus teléfonos celulares? Bueno, estar en el infierno significa que usted deja sus dispositivos en la puerta: no más enviar mensajes de texto, no más celular, ni aún correo electrónico, ni aún Facebook, ni cara-a-cara, ni compartir un capuchino o comparar notas en el más allá!!! “¿Te veo en el infierno”? No lo harás…

Yo bromeé que mi subtítulo iba a ser “¿Habrá mensajes de texto en el infierno?”

Es difícil para algunos de nosotros imaginarlo, pero para algunas personas estar desconectados/olvidados es infinitamente más horroroso que el lago de fuego.

Gary Shogren

Autor: Gary Shogren

ha sido profesor de Nuevo Testamento por 26 años. Escritor de varios artículos y libros. Actualmente es profesor en el Seminario ESEPA en San José, Costa Rica.



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