En la primera parte argumenté que casi no deberíamos usar palabras antiguas en nuestra enseñanza, ya sean clases para adultos, sermones, devocionales; que es una distracción y llama la atención hacia la “erudición” del maestro.[1] También puedo agregar que, entre más estudio el texto en el original, más fácil es para mí, explicarlo en español sencillo y directo.

Por otro lado, es útil mencionar unas pocas palabras. Esta lista nos dará dirección:

Palabras Hebreas:
Shemá o Semá (“¡Oye!”) es la confesión básica de la Biblia, de Deut 6:4. El significado de ejad también es interesante
Nombres Divinos en Hebreo: Adonaj versus Yahweh, Elohim, Sabaot, etc.
Mesías o Mashiaj
Festivales: Yom Kippur, Janucá y Pesaj
Jérem, poner alguien o algo bajo una maldición. No creo que debamos preocuparnos por estas maldiciones ahora, sin embargo es un tema para otro día

Palabras Prestadas: son sencillamente trasladadas de un idioma a otro. Estas palabras pasaron del hebreo a la versión griega, la Septuaginta, hasta el Nuevo Testamento y a cualquier idioma al cual la palabra ha sido predicada.
Amén – del hebreo. También Jesús lo usaba para decir, “de cierto, de cierto”, es decir, ésta es la verdad de Dios.
Aleluia, o Halelujah; Shalom
Abba – no es una palabra hebrea, sino que viene del arameo, el idioma de Babilonia y de Siria. Luego fue usado en el Nuevo Testamento y en el hebreo rabínico. Significa “padre”
Maranata también del arameo, significa “Que el Señor venga” en 1 Cor 16:22 fue traducido al griego – y luego, al español – en Apoc 22:20. Es una palabra de suma importancia, pues demuestra que desde los primeros días de la iglesia, los creyentes reconocieron a Jesús como el Señor.
Hosanna, Gehena

Palabras Griegas:
Basileia – Los dos sentidos de la palabra (“reinado” y “reino”), aunque no es necesario mencionar la palabra en sí
Jristos o Cristo
Pentecostés
•Oficios de la iglesia – Episkopos, presbuteros, diakonos
Jarismata
Mimesis
•Apostolos
Angelos
•Deidad de Cristo:por qué a Cristo se le llama “Dios” en Tito 2:15, 2 Ped 1:1; qué el Verbo es Dios en Juan 1:1

Además de éstas, hay otras palabras que podemos explicar, pues la gente ya las conoce: Parakletos, Agape, Rhema, Ekklesia

En otros casos, debemos tener más cuidado:

Nombres personales: (mi fuente principal es el Nuevo Diccionario Bíblico).

Escuchamos, “hoy en día, seleccionamos los nombres sencillamente porque suenan bien. Pero en la época bíblica, los nombres tenían significado, y al traducirlos del idioma original, éstos revelan la esencia real de la persona o de su rol en el plan de Dios.”

Primero, sí es verdad que los nombres hebreos y griegos por lo general tienen alguna raíz etimológica. El nombre más famoso, por supuesto, es el de “Jesús,” la pronunciación griega del hebreo “Yeshua.” El ángel dijo a José que, “le pondrás por nombre Él-salvará, porque él salvará a su pueblo de sus pecados” (Mat 1:21).

Segundo, la mayoría de los lectores también tienen nombres que significan algo. En mi caso, Gary es un nombre alemán que significa “guerrero,” Steven viene de la palabra griega, “corona,” y “Sjö-gren” en sueco significa “mar-rama” (?). Si mi apellido abre el misterio de mi esencia permanente, entonces sería igual para todos mis parientes, ¿verdad? Yo podría inventar explicaciones sobre por qué Gary y Steven tienen un significado profundo, sin embargo yo estaría bateando.

Los patriarcas (Abram-Abraham, Sarai-Sara, Isaac, Jacob-Israel y Esaú, los dos hijos de Jacob) fueron llamados con esos nombres por lo que los nombres significaban; pues la Biblia nos lo explica, no vamos más allá de las pautas de sentido común cuando interpretamos sus nombres en el púlpito; igual con Melquisedec de Salem. Podemos agregar a esta lista a Moisés, Miriam, David, pero no para la gran mayoría de los demás reyes. Pedro-Cefa, sí; pero ¿Andrés (“varonil”), o Felipe (“amador de caballos”)? Jacobo y Juan fueron Boanerges, “Hijos del Trueno,” sin embargo no estamos seguros sobre la razón del apodo. Y ¿qué de Judas Iscariote, quien compartió su nombre con Judas el patriarca, Judas Macabeo, y Judas el hermano del Señor? ¿Realmente queremos decir que todos tuvieron la misma función en el plan de Dios?

En Génesis, Adán y Eva tienen nombres con significado, también Caín y Set. Pero el nombre de Abel (¿”respirar” quizás?) no nos provee mucha ayuda.

Muchos nombres bíblicos son una calle sin salida para el intérprete. Bernabé tuvo un nombre conveniente, pero ¿Silas? El nombre latino de Pablo (“Paulus”) significa “pequeño,” entonces algunos ven en éste prueba de que fue un hombre bajito. Sin embargo, la lógica de esta idea no funciona si recordamos que recibió el nombre cuando nació, y ¡todos los bebés son pequeños! Su nombre hebreo, Saúl o Shaul, quizás proviene de la raíz en el hebreo (“el que fue pedido”), pero ¿quién pidió a quién? La Biblia no dice nada, y de hecho es totalmente posible que le hubieran puestoese nombre por un tío favorito.

Los nombres de Daniel y sus compañeros son interesantes, pues fueron cambiados de nombres hebreos a nombres arameos y paganos (Sadrac, por ejemplo, tiene que ver con el dios pagano Marduc). El predicador podría mencionar esto, no para determinar qué significa cada nombre, sino para enfatizar que los babilónicos pretendieron borrar y contaminar la identidad judía de los cautivos.

Yo leí partes de la lista de todos los nombres bíblicos con sus sentidos probables, aquí: http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_biblical_names. En cuanto a mí, una vez que puse a un lado los nombres mencionados arriba, no pude encontrar un nombre entre, digamos, veinte que comunicara algún mensaje.

Nombres de Lugares:

Los “topónimos” de la Biblia comunican algo si la Biblia indica que es así; más allá de eso, el predicador debe tener cuidado. Como los nombres propios, algunos tienen nombres con un mensaje, pero la gran mayoría no.

Betel significa “Casa de Dios,” así la llamó Jacob debido a la visión que tuvo allí. Eben-Ezer significa “Piedra de Ayuda. Pero ¿Belén, que probablemente significa “Casa de Pan”? Beerseba probablemente; pero Jericó, difícilmente, a pesar de que Agustín usó su significado posible “Luna” como símbolo de nuestra mortalidad, pues como la luna, “nace, crece, mengua y muere.”

Conclusión

La exégesis, si está bien hecha, es un trabajo duro. Sin embargo, debemos recordar que cada domingo predicamos al pueblo de Dios, gente que ha trabajado mucho durante la semana en sus empleos, y aún más, son el pueblo escogido de Dios. Merecen un mensaje basado en la Palabra inspirada de Dios, desarrollado con mucha oración, por medio de un predicador lleno del Espíritu. Merecen un mensaje sin las distracciones, calles sin salida, imprecisiones y sí, las palabras hebreas y griegas que raras veces cumplen un rol en el púlpito.

NOTAS:

[1] Como he mencionado en otro lugar, de vez en cuando hago referencia a palabras hebreas y griegas en este blog, por la razón de que una parte mi audiencia usa los idiomas originales o hace preguntas sobre los mismos.

“‘Pero el hebreo realmente dice…’ Por qué no debemos hablar de los idiomas bíblicos en el púlpito – Parte 2,” por Gary Shogren, PhD en Exégesis del Nuevo Testamento, Profesor en Seminario ESEPA, San José, Costa Rica

Gary Shogren

Autor: Gary Shogren

ha sido profesor de Nuevo Testamento por 26 años. Escritor de varios artículos y libros. Actualmente es profesor en el Seminario ESEPA en San José, Costa Rica.



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