1 de Corintios 16:18

Hemos pedido al Señor que mande obreros a Su mies. Porque ciertamente la mies es mucha y los obreros muy pocos. Se que desde los tiempos de Cristo, era así, faltaban obreros. Pero ya pasaron 20 siglos y el cristianismo necesita más obreros hoy.

Me hago la pregunta, ¿Por qué es que la juventud no esta respondiendo al llamado más sublime y glorioso en el mundo? La Biblia dice que “¡Cuan hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas! (Romanos 10:15) No hay profesión de mayor responsabilidad y privilegio más sublime, que ser un embajador del Reino celestial. Pablo dice: “Palabra fiel; Si alguno anhela obispado, buena obra desea.” (1 de Timoteo 3:1) Ernesto Barocio escribió lo siguiente:

“¡Placer verdadero es servir a Jesús; No hay obra más noble, ni paga mejor! Servirle yo quiero, con fe y amor; Servirle prometo desde hoy. Servir a Jesús. ¡Servirle con fe! ¡Que paga tan rica tendré! No importa que sufra; sufrió El por mí, sirviendo a Jesús soy feliz”

Creo que una de las razones porque no hay mas obreros, es por la forma en que tratamos a los que tenemos. Cuando la juventud, ve la falta de respeto y apoyo, tal vez dicen: “No, esto no es para mi.”  Muchas iglesias descuidan e ignoran las enseñanzas Bíblicas relacionadas con los siervos del Señor. Aquí viene la pregunta: ¿Es usted uno de los que apagan el espíritu, o uno de los que anima. ¿Es uno de los que inquietan o tranquilizan al pastor? ¿Es usted un escalón o un tropiezo? ¿Es tranquilizante o agigante?

Cuando Pablo escribe a los Corintios, dice: “Porque ellos confortaron mi espíritu.” Otra versión dice: “Ellos me han dado tranquilidad.” La Biblia de las Américas dice: “Ellos han recreado mi espíritu.” Me han animado espiritualmente. ¿Podría su pastor decir estas palabras de ustedes en la Iglesia? “Así que hermanos míos, amados y deseados, gozo y corona mía, estad firmes en el Señor amados” (Filipenses 4:1) O diría: “Guardaos de los perros, guardaos de los malos obreros, y guardaos de los mutiladores del cuerpo” (Fil. 3:2.)

La Biblia es bien clara en cuanto al respeto, cuidado y cariño que el siervo fiel de Dios merece. En hebreos 13: hay 2 versículos, el 7 y el 17, que hablan de esto: “Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios, considerad cual haya de su conducta, e imitad su fe. El 17 dice: Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos, porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no es provechoso” En 1 de Timoteo 5:17, Pablo dice: “Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar. Pues la Escritura dice: No pondrás bozal al buey que trilla y digno es el obrero de su salario”.

En 1 de Tesalonicenses 5: 12-13, Pablo dice: “Os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan; y que los tengáis en mucha estima y amor por causa de su obra. Tened

Todo lo anterior hermano (a), sólo para pedirle, en el nombre del Señor, que sea uno de los refrescantes en la vida y ministerio de su pastor. Aunque usted crea que él no lo merezca. No sea desobediente a la Palabra de Cristo. Y por favor, ruegue al Señor de la mies, que envíe, más obreros a Su mies.

Y en Gálatas 6:6, Pablo enseña: “El que es enseñado en la palabra, haga participe de toda cosa buena al que lo instruye”.

Daniel Sotelo

Autor: Daniel Sotelo

Nacido en Guadalajara, Jalisco, emigró a los Estados Unidos en 1950. Estudio en California Baptist University y en el Golden Gate Baptist Tehological Seminary, obteniendo su bachillerato y fue recientemente honrado con un doctorado. Desde 1954 ha sido pastor en 4 iglesias y ha servido como moderador en tres Asociaciones bautistas en diferentes áreas de California. Ha sido presidente del Compañerismo Bautista Nacional y de California, además de servir como Vice-presidente de la Convención Bautista de California. Ha viajado y predicado en 55 países.


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