Respuestas de diversos pastores y líderes:

Pastor Edwin  Gonzales

Lo primero es: “no escandalizarse”.  Nuestra teología debe gobernar nuestras emociones, la doctrina de la “depravación total” Rom 5:1-12 y la realidad del pecado remanente (Rom 7:1-25), no tienen “etiquetas” ni exclusiones

Debemos recordar la suficiencia y el poder de la redención de Cristo Marcos 3:28 “todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres”; sin buena teología, se partirá del fundamento incorrecto e.g. “los Cristianos no caen en ciertos tipos de pecados”.

INSTRUCCIÓN:

  1. La conciencia debe ser expuesta al pecado de idolatría, que es la raíz de procurar auto-satisfacción en vez de auto-negación
  2. La conciencia debe conocer la opinión de Dios sobre la inmundicia (I Co 6:19, Gal 5:18-19, I Ts 4:1-7, etc.)
  3. La mente debe ser expuesta al poder de la obra redentora Romanos 6

SUPERVISION:

  1. El adicto debe “cortar su mano, pie o sacar sus ojos” – analogía de Cristo – para cerrar las avenidas de su pecado
  2. Si la pornografía viene por TV, debe suspender los canales “premium”
  3. Si la pornografía viene por el Internet, debe usar un software de monitoreo como X3 Watch, que informa a otros sobre su tráfico en la red
  4. Debe dar cuentas a su mentor frecuentemente (al menos semanal) sobre eventos de pornografía y/o masturbación

ALIENTO & OCUPACION

  1. Las adicciones a la pornografía, drogas o alcohol, son difíciles de combatir porque el pecado toma dimensiones de dependencia física.  Es importante mantener a la persona ocupada (trabajo, ejercicio físico, etc.)
  2. Se debe tener una disposición redentora.  La “disciplina” de Mateo 18 es discipulado en acción, y no castigo; el propósito es ganar al hermano(a), no aislarlo, abatirlo y humillarlo
  3. La oración diaria y la confesión continua son indispensables


David Ford

Pasajes clave para el pastor.

Observa el siguiente orden cuando estés aconsejando al hermano/a:

1.            Convencer al  hermano/a de que la pornografía es pecado

Mat.  5:28;  Rom.  1:27;  Col.  3:25

La sexualidad es un don de Dios; dentro del matrimonio es una bendición, fuera de ello es una desgracia. Aunque la persona sea hermano/a en Cristo,  si no sigue fiel a Cristo,   el resultado será terrible.  Piensa en el caso de Judas Iscariote.

2.            Persuadir al hermano/a al arrepentimiento

Mar.  1:15,  Apoc.  2:5

Jesús en Mar.  1:15 observar que el tiempo de los verbos es presente indicativo y llevan un sentido continuo.  Es decir,  creer y seguir creyendo.   Arrepentirse y seguir arrepentido.   Fe y arrepentimiento no son experiencias sólo para el  punto de la conversión, son experiencias diarias.

3.            Explicar al hermano/a que debe dejar la pornografía

Col.  3:5;  2 Tim 2.22,  Ef 4.22,  25,  27;

Pablo usa palabras como dejar, desechar y eliminar.   Para salir de la pornografía hay que huir de la ocasión de verla o de pensar en ella.   No se debe dar lugar al diablo (Ef 2:27).  Puede ser algo concreto; como no estar cerca de la tienda o frente al computador.

4.            Ayudar al hermano/a  a reemplazar la pornografía por lo bueno

Ef 4:24;  Col 3:10,14;  Fil.  4:8

Pablo dice:  ponerse el ropaje de la nueva naturaleza o vestíos del nuevo hombre.  Es un intercambio:  dejar la pornografía y en su lugar poner a Cristo.  En lugar de meditar sobre pornografía,  se debe meditar sobre las cosas buenas  (Fil.  4:8).   Con el tiempo haciendo esto,  vencerá la addición, y ganará una vida mucho mejor.


Alejandro Peluffo

¿Qué pasos se recomiendan al líder o pastor para rescatar a un hermano/a  adicto a la pornografía?

Alejandro Peluffo

Todo cambio de conducta para ser permanente debe ir acompañado o precedido por un cambio de corazón. Un cambio de conducta sin un cambio de corazón no es permanente.  Tal cambio será relativo (se deja un hábito pero se toma otro en su lugar). Por otro lado un supuesto cambio de corazón sin un cambio de conducta es una falsa presunción de un cambio que no existe (note ambos énfasis en Josué 24:23 y Joel 2:12-13).

En base a estos claros principios bíblicos un cristiano que quiere abandonar el hábito de la pornografía debe trabajar en dos frentes simultáneamente: su conducta y su corazón.

Cambio de conducta: En lo referido a los pecados sexuales, la Biblia insistentemente recomienda medidas drásticas (sacarse el ojo – Mt 5:29) y evasivas (Huid de la fornicación – 1 Cor 6:18; 2 Tim 2:22). En términos prácticos ambos mandatos combinados nos recomiendan evitar toda fuente de tentación. Quien lucha con la pornografía y la masturbación, debe reflexionar sobre cuáles son las circunstancias recurrentes relacionadas con sus caídas (cuando, como, donde) y tomar decisiones drásticas y prácticas para evitar (huir) esas situaciones. Debe romperse o eliminarse todo material gráfico; bloquearse el acceso a internet, cable, etc.

Cambio de corazón: El cristiano debe ser confrontado con su propia motivación. ¿Por qué hago esto? ¿Qué busco en esta actividad? ¿Qué recibo de esto? Aquí es donde opera el arrepentimiento genuino, lo cual será el motor del cambio perdurable. La pornografía es un escapismo, y como todo escapismo es idolatría. El creyente debe ver con claridad que está reemplazando a Dios como su refugio, y arrepentirse de ello. Entonces aprender a relacionarse con Dios de una manera que satisfaga sus anhelos más profundos (Sal 16:11; 42:2; etc). Si está casado debe también aprender a satisfacer su deseo sexual en el lecho matrimonial (1 Cor 7:2; Pr 5:18-19).

Una visión bíblica de la santificación (progresiva) es imprescindible para no ser víctima de falsas expectativas.

Materiales útiles:

Sobre pornografía:

  • Ni aún se nombre por Joshua Harris;
  • En el Altar de la Idolatría Sexual por Steve Gallagher (los ejemplos pueden ser un tropiezo para algunos).

Sobre cambio del corazón:

Sobre la santificación progresiva:

Material en Audio:

Henry Tolopilo – Gracia a Vosotros


Salvador Gomez

Hay varias preguntas que el pastor debe tratar de responder:

  1. ¿Cómo llegó la información? Esto puede servirnos de indicador con respecto al estado espiritual del hermano/a en cuestión. No es lo mismo recibir la denuncia de parte de un tercero que recibir una confesión del autor mismo. El acercamiento en cada caso será distinto. Si el ofensor se incrimina a sí mismo y confiesa, la medicina del evangelio será aplicada más rápidamente. En cambio, si no admite su culpa o si la minimiza, entonces se debe procurar la labor de convicción que sólo produce el Espíritu Santo (Juan 16:8), trayendo los principios bíblicos correspondientes para hacerle ver la seriedad de su pecado. Sabemos que Dios aborrece todos los pecados, pues es muy limpio de ojos para contemplar el mal (Hab. 1:13); pero no debemos olvidar la forma tan especial en que la Palabra de Dios se expresa contra los pecados sexuales.
  1. ¿Cuáles son las fuentes de tentación? Si no conocemos con precisión de dónde proviene la raíz del problema, no podremos ofrecer el remedio correcto. El Señor Jesucristo fue muy explícito al afirmar que si el ojo es el que nos hace caer, no debemos tratar el caso como si se tratase de la mano (Mat. 5:29-30). ¿Vive el hermano solo o vive con su familia? Si la persona vive con su familia, y si la fuente de tentación es la internet, entonces colocar el computador en una zona muy frecuentada del hogar sea lo mejor. Pero si la persona es soltera, está la opción de usar algún programa especial de los existentes en el mercado para ayudar al hermano a dar cuenta de sus andanzas por la red de internet con una clave que sólo conoce el amigo y con reportes automáticos dirigidos a su correo. No obstante, habrá otros casos en los que la salida posiblemente sacar el computador del hogar. ¡Eso es sacarnos el ojo o cortarnos la mano!
  1. ¿Ha tenido este pecado consecuencias públicas? Si el pecado fue denunciado por una tercera persona y el ofensor persiste en su pecado, es posible que el caso tenga repercusiones mayores en sentido eclesiástico. En el caso de una persona casada, el arrepentimiento y sanación incluirán la involucración del cónyuge. Este es uno de esos pecados en los que podemos abrazar el engaño de que se trata de un pecado personal e individual. No, es un pecado que afecta a las familias, las iglesias y hasta la sociedad. Habiendo dicho esto, es pertinente recordar que siempre que sea posible, debemos tratar de proteger el buen nombre y la integridad de los involucrados, y hacer con ellos como nos gustaría que nos trataran a nosotros mismos.
  1. ¿Ha entendido este hermano el contenido del evangelio? Lo que procuramos no es sanar al enfermo con recursos puramente externos y humanos. El pecado no será vencido con mera fuerza de voluntad. Si el corazón no se apropia del evangelio, no tendrá las motivaciones suficientes para salir victorioso a largo plazo. En muchas ocasiones, los que han venido a Cristo por el evangelio no permanecen firmes en las verdades del evangelio. Creyeron una vez que Dios es fiel y perdonador, pero una vez en el camino de la santificación se olvidan que el Señor sigue siendo amplio en perdonar (Isaías 55:7). Es creer de corazón que hay misericordia en Cristo lo que no sumirá al pecador en la desesperanza.
  1. ¿Cómo está la práctica del buen sexo en este matrimonio? Si la persona es casada, no podemos obviar que la vida matrimonial provoca directamente muchas ocasiones al pecado. Si el cónyuge no está cumpliendo con su deber marital (1 Cor. 7:3), Satanás se aprovecha para lanzar sus ataques mortíferos (v.5). Un elemento predominante en los casos que llegan a mi oficina, es la desobediencia a la instrucción divina sobre la intimidad sexual en los matrimonios cristianos. Por eso no encontramos únicamente a un culpable; en ocasiones encontramos a dos culpables—el que usa la pornografía y el que no cumple con el otro su deber conyugal. Hay sus excepciones, pero este caso es más común de lo que uno quisiera tener que admitir.
  1. ¿Qué materiales puedo utilizar? Con esta pregunta me refiero a los libros o sermones a lo cuales recurrir para asistir al hermano. El libro NI AUN SE NOMBRE de Joshua Harris es un buen material de apoyo, lo mismo que UNDEFILED de Harry Schaumburg. Creo saludable igualmente la asignación de tareas de estudio bíblico. La Biblia es el boticario divino. Exhorto a los hermanos a estudiar en las Escrituras aquellos temas que sus almas necesitan en el momento. ¿Para qué estudiar acerca del diezmo cuando necesito utilizar la espada del Espíritu con versículos que hablen de mi vida sexual? Sigamos el modelo que nos dejo nuestro Señor cuando fue tentado por el diablo en el desierto y digamos con firmeza: “Escrito está”.
  1. ¿Tiene un amigo fiel? Este es el tipo de pecado que es difícil erradicar sin la ayuda de un amigo. Sé que muchos dicen que Cristo es su amigo y que son eso es suficiente. Ciertamente Él es nuestro mejor amigo, quien entregó su vida por nosotros (Juan 15:13-15). Sin embargo, en la lucha diaria práctica es conveniente regularmente tener un hermano fiel que nos conozca, alguien que nos ama tanto como para amonestarnos, y alguien que sabe que el verdadero médico del alma es Jesucristo y que siempre nos dirija hasta Él. Fue por esta razón que Juan Bunyan nunca representó a Cristiano peregrinando a solas en su conocida obra EL PROGRESO DEL PEREGRINO. Nos necesitamos los unos a los otros. Puede ser que el mismo pastor cumpla a la perfección el papel de amigo, pero no siempre es posible dar el seguimiento que esa persona necesita. También puede tratarse del caso de una hermana, y no ser lo más sabio que el pastor trate de ocupar el puesto de amigo en esa situación. Aquí puede entrar en juego la esposa del pastor o una hermana madura de la congregación.

Cada caso exigirá énfasis distintos y nos demandará acercamientos diferentes. Lo que siempre necesitaremos es orar y pedir al Señor que nos llene de su sabiduría y compasión, para tratar con los pecadores como Él lo hace.


Daniel Hurtado

En mi experiencia pastoral sigo los siguientes pasos:

1. Conciencia: Es allí donde como en el caso de David (2 S. 12:13a), debe ser llevado al reconocimiento del pecado cometido, tal como es reflejado en uno de sus salmos (Sal. 51:3a, 4a).

2. Arrepentimiento:

Se puede tener conciencia de pecado, pero no arrepentimiento, este lleva consigo un cambio de actitud (Prov. 28:13). David pudo decir en otro Salmo (Sal 32:3-5) “Mi pecado te declaré,… y tu perdonaste la maldad de mi pecado”. Debe pedir perdón por su pecado y saberse perdonado (1 Jn. 1:9).

3. Compromiso:

En este proceso debe estar acompañado por su líder/pastor como expresión de la gracia divina. Tomará un compromiso de santificación de lo que debe dejar y de lo que debe hacer, si es posible por escrito. Él tendrá una copia y el líder/pastor otra (Jos. 24:15, 21, 25-27).

4. Remoción :

Conviene identificar los facilitadores de la adicción (personas, lugares, momentos, elementos visuales, etc.). Se necesita cirugía espiritual (Mr. 9:43-45), todo aquello que induzca a la pornografía, debe erradicarse. Habrá que escribir en un papel cada cosa; una por una y planificar cómo se sacará, cómo se evitará, cómo se resistirá.

5. Reemplazo:

El ocio contribuye a la adicción pornográfica. Tendrá que reorganizar el tiempo e iniciar actividades nuevas. Deberá: Reforzar su relación con Dios (Mr. 1:35), memorizar las Escrituras (Sal 119:9,11; Fil. 4:8), cultivar buenas amistades (2 Ti. 2:22), etc.

6. Rendición de cuentas:

Pasadas 6 semanas es probable haber creado la base para un nuevo hábito en relación a la pornografía. De menos a más el liderado deberá rendir cuentas de cómo le está yendo (Jn. 21:15-17). Es probable que haya recaídas.


Guillermo Powell

Reconociendo lo peligroso que es para cada persona el ser atraído hacia la pornografía y todo pecado sexual, elprimer paso es resguardarse personalmente, tomando la actitud de Gálatas 6:1: “vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.”

Segundo, tomar en cuenta la gravedad de la situación del hermano/a. El pecado sexual es la gama de pecados que Dios dedica más tiempo en su palabra. Y como contraparte, es el medio más usado por Satanás para destruir vidas, familias y ministerios, porque toca nuestra naturaleza pecaminosa más de cerca (Sgo. 1: 14-15)

Tercero, tomar en cuenta las consecuencias de este tipo de pecado. El pecado sexual tiene una característica destructiva como ningún otro pecado, (1 Cor 6:18; Prov 6:24-35; y muchos otros pasajes).

Cuarto, el consejo bíblico es muy simple: Huir – apartarse – (1 Cor 6:18; 1 Tes 3:3; 2 Tim 2:22).

Quinto, pero todo huir de algo, o apartarse de algo, hay que llenarlo con lo opuesto, reemplazarlo con aquello que realmente satisface (Rom 6:19). Si la persona es casada/o, hay que enseñar la santidad del lecho matrimonial, y dedicación hacia su propia esposa y familia; al mismo tiempo perseguir la comunión con Dios y servicio a sus semejantes. (1 Cor 7:2; 1 Tes 4:4-5; 2 Tim 2:22; Heb 13:4 y otros).  Si la persona es soltera, lo mismo pero en vistas a un futuro matrimonio.

Sexto, todo esto requerirá un fuerte seguimiento de responsabilidad mutua, tener a alguien con quien poder rendir cuentas y mantenerse puro.

Séptimo, y aunque poco practicado hoy, se debe considerar el impacto a la gloria de Dios y la salud de la iglesia. Personas que rehúsan buscar el cambio necesario en sus vidas y ser liberados de este pecado, deben ser llevados por el proceso de Mateo 16 y 1 Cor 5:1-13 /2 Cor 4:5-11, que igualmente tiene como mira la restauración del individuo, pero también la santidad de la iglesia de Cristo.


Horacio Pastor

Creo que tenemos que tomar en cuenta dos aspectos de este problema: 1) El de la prevención. 2) El de la corrección.

En ambos casos el texto bíblico, porque siempre ha de tomarse uno sea para prevenir como para corregir, es el de 2da. Samuel 11 y 12.

Como en el caso presente el punto es “qué pasos se recomiendan… para rescatar a un hermano/a adicto/a a la pornografía”, solo propondré lo que considero, ante el Señor, necesario de hacer en este caso:

A)   Se le debe hacer comprender cómo fueron los pasos de su caída. (2da. Sam. 11: 1 y 2)

A1.  Despreocupación de la obra del Señor. (“…pero David se quedó en Jerusalén…)

A2.  Inactividad. (“…sucedió un día, al caer la tarde, –anochecía- que David se levantó de su lecho”…)

A3.  Continuar sin utilizar el tiempo de manera útil, vagaba. (“…se paseaba sobre el terrado de la casa real…)

A4.  Permitirse fijar la atención en lo indebido. (“…y vio… a una mujer que se estaba bañando, la cual era muy hermosa”) Cosas inadecuadas pueden cruzarse ante nuestra vista, pero debemos tener la decisión de apartarlas ANTES de que ocurra.

Hasta aquí David pudo haber evitado su caída, pero no lo hizo.

B)    Se le debe hacer comprender que al introducirse en ese pecado comenzaron, aunque invisibles, las consecuencias. (2da. Sam. 11: 3 -5)

B1.  Se introduce en el tema. (“Envió David a preguntar por aquella mujer…”)

B2.  Desoye la Palabra de Dios que conocía muy bien cuando le dicen que es una mujer casada. (“…es Betsabé… mujer de Urías…”)

B3.  Se lanza a las aguas del pecado porque paso a paso su pasión es incontenible. (“Y envió mensajeros, y la tomó; y vino a él, y él durmió con ella…”)

B4.  Comienzan a manifestarse las primeras consecuencias de lo que en principio “solo fue” la prolongada observación a una hermosa mujer desnuda, bañándose. (“Y concibió la mujer…”)

B5.  Se puede continuar mostrando tanto la profundidad de pecado a la que se puede llegar

A partir de aquí se hace imprescindible la confesión y el arrepentimiento, pero es muy difícil.

C)    Se le debe hacer comprender que todas las “evasivas” que utilice para huir del problema son manipulaciones que en manera creciente agravan el pecado inicial.

C1. Se agudiza el ingenio para mentir y encubrir el pecado. (2da. Sam. 11: 6 – 13)

C2. Se simula hasta el hartazgo. (2da. Sam. 11: 14 – 25)

C3. Se llega a límites extremos de hipocresía. (2da. Sam. 11: 26)

D)   Se le debe hacer comprender que la única solución es la acción de Dios y según Dios.

D1. Confrontación con la verdad. (2da. Sam. 12: 1 y 7 – 9)

D2. Que hay perdón pero a veces consecuencias permanentes. (2da. Sam. 12: 10 – 12)

D3. A pesar de todo, lo más importante es la confesión y el arrepentimiento genuino. (2da. Sam. 12: 13)


Tony Segar

Primer paso:

Enfrentar a la persona con la realidad y seriedad del pecado de fornicación y adulterio en el corazón condenado por Jesus Mat. 5:27-28

Segundo Paso:

Reconocer los tiempos en que vivimos las gigantescas tentaciones hechoas posibles a través del Internet. Primeramente el acceso a imagenes y preversiopnes que en los siglos anteriores no eran de acceso público. Asimismo el aspecto de privacidad que remueve todo sentido de verguenza a los participantes.

Tercer paso

A grandes malos, grandes remedios. Señalarle al hermano que esta terca adicción se pelea mejor en el contexto de ayuda y rendimiento de cuentas a otros hermanos espirituales y discretos no en lucha privada, conforme a los principios de ayuda fraternal en resolver pecados Fil  4:3; Sant. 5:16; Gal. 6:1

Cuarto Paso

Confesar el pecado a la persona afectada ej. Esposa. La grandeza de este pecado no se percibe sin ver las heridas que causa.

Quinto Paso

Recomendar una abstención total que comienze a nivel de los malos pensamientos, Cortando también el acceso a los medios pornograficos sea por filtros, o al evitar los lugares de facil acceso a la pornografía.

Sexto Paso

Señalar al hermano/a versículos por meditar y sermones a escuchar periódicamente sobre el tema para mantener la conciencia sensible.

Séptimo paso

Pedir al hermano que lleve un calendario en donde registre sus caídas en ese pecado para evitar auto-engañarse y mirar el progreso de su lucha.

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Autor: Various


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