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Extracto:

Charles Spurgeon comenzó a predicar regularmente en la Capilla New Park Street en el año de 1854. Inicialmente contribuyó con algunos artículos expositivos en diversas revistas bautistas. Luego, algunos de sus sermones fueron publicados por un señor llamado James Paul, que tenía una publicación conocida en aquella época como el “Púlpito del Centavo”, o “Penny Pulpit.” Consistía en la venta de un sermón impreso en un centavo. Los sermones tuvieron mucha aceptación. Los predicadores difundían sus sermones de esta manera. Esos primeros sermones de Spurgeon tuvieron mucha aceptación. Esto atrajo la atención del público hacia el joven predicador, ahora en su carácter de escritor. El propio Spurgeon nos cuenta la historia de cómo comenzó la publicación de sus sermones:

“El día 20 de Agosto de 1854, prediqué un sermón en la Capilla de New Park Street, sobre el versículo de 1 Samuel 12:17: ‘¿No es ahora la siega del trigo?’ El sermón fue publicado por el señor James Paul, con el número 2234 de su “Penny Pulpit”, y fue, yo creo, el primero de mis sermones que fue impreso, bajo el título: ‘Tiempo de cosecha’. Mucho antes de haber llegado al púlpito, se me había ocurrido el pensamiento de que un día predicaría sermones que pudieran publicados. Leyendo los sermones de Joseph Irons, (del tipo “Penny Pulpit”), que eran mis favoritos, concebí la idea en mi corazón de que en algún momento yo tendría mi propio “Penny Pulpit”. A su debido tiempo, el sueño se convirtió en realidad. Los sermones tuvieron tan buena demanda, que comenzó a brotar la idea de alguna publicación ocasional, pero todavía sin pensar en una periodicidad semanal, o por un período prolongado de tiempo. Eso vino como algo posterior. Los señores Passmore y Alabaster sugirieron la idea de comenzar una publicación semanal regular.

Cuántos “Penny Pulpits” han comenzado y han terminado en el curso de estos años, sería difícil calcular; en verdad, la mayoría de los hombres eminentes ha procurado publicar sermones semanalmente, pero todos esos esfuerzos se han extinguido más o menos rápidamente, en algunos casos por enfermedad o muerte del predicador, pero en muchos otros casos, hasta donde yo sé, ha sido por ventas insuficientes. Tal vez los sermones eran demasiado buenos: el público evidentemente no los consideró interesantes. Nosotros llevamos ya más de treinta años en la empresa de publicarlos, y hemos sido favorecidos por un círculo de decididos apoyadores, que no sólo los compran, sino que efectivamente los leen. Yo soy el más sorprendido de todos, y no descubro ninguna otra razón, sino esta: los sermones contienen el Evangelio, predicado en un lenguaje sencillo, y esto es lo que necesitan las multitudes más que cualquier otra cosa. El Evangelio, que es siempre fresco y nuevo, ha sostenido unida a mi vasta congregación todos estos años, y el mismo poder ha conservado cerca de mí a ejércitos de lectores. Y bajo la bendición divina, yo atribuyo la aceptación continua de los sermones únicamente al Evangelio que contienen, y a la simplicidad del lenguaje en que ese Evangelio es expresado. Sé a ciencia cierta que no hay un solo sermón que no haya sido sellado por la mano del Altísimo para conversión de al menos un alma. Algunos sermones impresos, distribuidos por los hermanos en sus respectivos círculos, han sido instrumentos de salvación de hasta veinte almas. Por lo menos me consta de ese número en relación a un sermón en particular; y, sin duda, mucho más será descubierto el último día. En adición a esto, centenas de hijos de Dios han sido conducidos a saltar de gozo por su mensaje. Esto vuelve a su autor invulnerable a las críticas y al ultraje.”

A las publicaciones de Spurgeon no las llamaron “Penny Pulpit” sino ‘El Púlpito de la Capilla New Park Street’, a la serie de sermones semanales publicados hasta fines de 1860 y ‘El Púlpito del Tabernáculo Metropolitano’, a los sermones publicados a partir del año 1861, año de la construcción del ‘Tabernáculo Metropolitano’.

Spurgeon predicaba a su congregación tres veces a la semana. El jueves por la noche, el domingo por la mañana y el domingo por la noche. El sermón semanal que se comenzó a publicar era el predicado el día domingo por la mañana. Los demás eran archivados. A la muerte de Spurgeon en 1892, se comenzó la publicación de los sermones predicados tanto los jueves por la noche como los domingos por la noche. En 1917, por causa de la guerra, la publicación de los sermones llegó a su fin.

Todos los sermones están contenidos en 63 volúmenes que constan desde 52 hasta 60 sermones cada uno, sumando un total de 3561 sermones impresos.

Es interesante comentar que cuando Spurgeon llegó a la Capilla de New Park Street tenía ya en su haber más de seiscientos sermones predicados en el área de Cambridge, principalmente en la Capilla de Waterbeach, donde trabajaba exitosamente como pastor.

El hermano Bob Ross de Pasadena, Texas, de Pilgrim Publications, se dio a la tarea de buscar por diversos lugares del mundo cada uno de los volúmenes originales que fueron publicados por Passmore y Alabaster de Londres mientras Spurgeon vivía y de publicar nuevamente en forma facsimilar (perfecta reproducción de un impreso) los 63 volúmenes, publicación que ha sido la fuente de nuestras traducciones.

Autor: Various


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