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Contenido

Prefacio

Introducción

1. Motivación para las misiones

2.  Convicciones de los primeros misioneros

3.  ¿Quiénes son paganos?

4.  Universalismo

5.  ¿Qué significa estar perdido?

6.  ¿Están perdidos los paganos no evangelizados?

7.  ¿No son responsables los paganos?

8.  ¿Qué luz tienen los paganos?

9.  Las fuentes de su luz

10.  ¿Viven según la luz que tienen?

11.  Grados de responsabilidad

12.  La base del juicio

13.  El estado de las paganos

14.  Si los paganos están perdidos, ¿a qué se debe?

15.  Si los paganos no están perdidos, ¿cuál es la alternativa?

16.  ¿Hay esperanza para los paganos no evangelizados aparte de la fe en Cristo?

17.  La responsabilidad del cristiano

Extracto:

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Universalismo

No es nuestro propósito tratar exhaustivamente las doctrinas del universalismo, pero no podemos evitar referirnos al tema pues en algunos aspectos afecta lo que estamos considerando, especialmente en cuanto a la evangelización de los paganos. Sin duda hay diversos puntos de vista dentro del campo del universalismo, pero todos sostienen en común que finalmente, ya que Dios es amor, ese amor triunfará sobre su ira, y todo ser humano estará comprendido dentro de ese amor. No pueden aceptar que millones de almas creadas a la imagen de Dios puedan finalmente estar apartados de Él. Si existe tal cosa como la ira de un Dios enojado debe ser temporaria. El doctor C.H. Dodd, destacado erudito bíblico lo expresa muy claramente en The Bible Today (La Biblia hoy): “Así como todo ser humano yace bajo el juicio de Dios, también todo ser humano en última instancia está destinado, en su misericordia, a la vida eterna”.

En el campo de las misiones el universalismo se define en las palabras de D.T. Niles cuando dijo que Cristo ya había redimido a todo el mundo, y que un día Él recogerá todo el mundo a Sí mismo. Pero hasta que lo haga hay algunos que viven en rebelión, no sabiendo que le pertenecen a Él o de que Él los ha redimido. Comparó a aquellos que no tienen a Cristo con los japoneses en islas remotas que seguían peleando después de que la Segunda Guerra Mundial había cesado, porque no se habían enterado de que la misma había finalizado. Al dirigirse a la Convención Bautista Americana el doctor Niles dijo que todos los hombres están dentro del ministerio de Jesucristo, lo acepten o no. Afirmó que la pregunta: ¿Eres salvo?, jamás se formula en el Nuevo Testamento, y que sólo se pregunta: ¿Sabes que Jesucristo es tu Salvador? Jesús es Señor aunque el hombre no lo sepa, lo crea o no lo crea.

Ninguno negaría que Cristo es en potencia el Salvador de todos los hombres en virtud del hecho que Él hizo la propiciación por los pecados de todo el mundo en la cruz. Pero a través de toda la Escritura se sostiene que la salvación que Él hizo posible sólo se efectiviza en respuesta a una fe viva (cp. Ef. 2:8).

Las implicaciones de esta doctrina universalista son claras. Si es verdad que todos los hombres en realidad han sido redimidos, entonces la tarea del evangelista no es ganarles para Cristo sino informarles que están redimidos para que comiencen a vivir de acuerdo con esa redención. La antigua idea de que la tarea del misionero era llevar a Cristo a la India y a la China ya no tiene validez pues Cristo ya está allí, puesto que es el Salvador universal. El privilegio y la responsabilidad del misionero es anunciar el señorío universal de Cristo, y desafiar a los hombres que lo reconozcan en sus vidas. Aquellos que lo hacen en esta vida comienzan a disfrutar en la tierra de las recompensas de pertenecer a Dios. Los demás que no gozan de estas bendiciones en la tierra por no haber oído de Cristo en este mundo, recibirán los beneficios después de la tumba.

Hay unas cuantas Escrituras en que los universalistas se basan y debemos admitir que algunas de ellas a prima facie, y otras por estar divorciadas de su contexto, dan algún apoyo a su posición. Nels F.S. Ferre que se auto-denomina universalista, sostiene que su punto de vista “se basa en la más profunda y fuerte lógica de la Biblia”. Para sustentar su declaración cita versículos como 1 Timoteo 2:3, 4; 4:10; Lucas 1:37; Romanos 2:12; 1 Corintios 1:18; Tito 2:11; Colosenses 1:20; Juan 12:32; Hechos 3:21; 2 Pedro 3:9; 1 Corintios 15:22, 28; 2 Corintios 5:19; 1 Juan 2:2. No nos proponemos aquí procurar combatir la interpretación universalista de estos versículos sino sólo decir que en cada caso hay una interpretación que refuta tal punto de vista. Pueden consultarse comentarios confiables para encontrar estas interpretaciones. Sin embargo, sí daremos algunas consideraciones para demostrar que el universalismo no está en armonía con las enseñanzas de las Escrituras.

Virtualmente niega toda la verdadera libertad de la voluntad humana

Si, como arguye Nels Ferre, el amor radical de Dios perseguirá a todo hombre hasta que lo redima, ¿dónde cabe el libre albedrío? El amor que no es voluntario no es en verdad amor. ¿No forma parte de la dignidad intrínseca del hombre el poder decir: “No”, aun al omnipotente Dios? Sostener que al final la omnipotencia de Dios prevalecerá sobre la reticencia o la negativa del hombre equivale a quitarle su libre albedrío. Deja de ser hombre y se transforma en robot.


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