Prefacio

El nuevo Diccionario general de la lengua española Vox es fruto de años de trabajo durante los cuales hemos sometido nuestros diccionarios a profunda revisión para aproximarlos más a sus usuarios, para ofrecer información más completa y precisa sobre las palabras y sus usos, para modernizar el lenguaje de la definición y, en definitiva, para conseguir que respondan mejor a las preguntas del usuario.

¿Por qué resulta necesario un nuevo diccionario? Porque el diccionario es como el callejero de una ciudad: ofrece una imagen fiel de ésta en el momento en que se confecciona, muestra el trazado de sus calles, señala sus límites; pero con el paso de los años la ciudad se transforma, crece, hay nuevas calles, otras viejas desaparecen, se ensanchan, cambian de nombre… Se hace necesario un nuevo callejero que recoja estas modificaciones para poder seguir guiando a los usuarios adecuadamente, para poder llegar a los nuevos barrios de la ciudad. De la misma manera, el diccionario recoge las palabras y sus significados en un determinado momento, y los ordena y define. Pero la lengua evoluciona constantemente: unas voces caen en desuso, otras cobran nuevos significados, se crean nuevas voces que respondan a nuevas realidades o conceptos, incluso se toman prestadas de otras lenguas.

Por eso la primera tarea fue determinar qué palabras se definirían y en qué sentidos. El nuevo Diccionario general tiene 53 000 entradas, 10 000 locuciones y frases y 112 000 significados, seleccionados a partir de un corpus informatizado de más de diez millones de palabras y de nuestras bases de datos. Este diccionario recoge voces y significados en uso junto con otras palabras que podríamos definir como vocabulario cultural, ese léxico que tiene poca aparición en las fuentes pero que sirve para entender textos recientes o textos que nos explican nuestro pasado. No encontrará el usuario de este diccionario voces anti­cuadas, ni voces regionales; tampoco, como es tradición en los diccionarios españoles, entran adverbios terminados en –mente, participios verbales, diminutivos ni aumentativos, salvo que tengan un significado distinto del puramente derivado. Sí han encontrado su sitio, sin embargo, numerosas palabras y significados nuevos, más de 10 000 que no habían sido recogidos por nuestros diccionarios, entre ellos abrefácil, autoayuda, blog, buc, calapié, clonar (como ‘hacer una copia exacta de una cosa’), deslocalizar, recopilatorio, tempura, velcro o zapear.

El trabajo realizado no ha consistido simplemente en quitar unas palabras para dar entrada a otras nuevas, una pura poda para favorecer la aparición de renuevos. Todas las voces han sido sometidas a un nuevo análisis lingüístico con el fin de recoger los usos actuales. Ha sido en la redacción de las acepciones donde se ha hecho un esfuerzo especial. En este diccionario las definiciones son de nueva redacción y utilizan un vocabulario y una gramática cercanos a los de uso diario, para que sea fácilmente comprensible. Además, para favorecer un mejor conocimiento de nuestra lengua, se proporciona sobre las pa­labras abundante información que contribuye a un enriquecimiento de nuestra competencia lingüística y un mejor uso de la lengua. Los ejemplos muestran la voz en contexto y favorecen su correcto uso. Los sinónimos y antónimos contribuyen a establecer relaciones entre distintos términos. Las abundantes notas y observaciones ofrecen información sobre ortografía, pronunciación, formación del plural, conjugación irregular, etc., y resolverán muchas de las dudas que comúnmente nos planteamos sobre el uso de las palabras. Las etimologías proporcionan mucha información útil y curiosa que contribuirá a profundizar en la historia de las voces y los cambios de significado y establecen vínculos entre palabras con el mismo origen etimológico, pero que no percibimos en la actualidad, como entre corazón, acordar, concordar, cordial, cuerdo y misericordia, por ejemplo.

Por último, hemos pretendido que la obra fuera de consulta fácil y agradable. A ello contribuyen tanto la estructuración de la información, como los cambios de tipo de letra, la presentación de acepciones en párrafo aparte, el uso de pocas abreviaturas y símbolos o el diseño general de la página. Todo ello facilita la consulta y agiliza la localización de la información.

Los editores, lexicógrafos, redactores y correctores que han participado en la factura de este nuevo Diccionario general confían en que el esfuerzo que han dedicado a su creación durante seis años de trabajo se vea reflejado en la satisfacción y confianza de sus lectores y usuarios.

Extracto:

falda n. f. 1 Prenda de vestir, principalmente femenina, que consiste en una tela que se ajusta a la cintura y cubre las piernas o parte de ellas: falda acampanada; las faldas no son tan cortas como las de otras colecciones, pero sí muy estrechas; con gesto rápido, ella extendió sus faldas sobre sus rodillas. nota: Se usa también en plural para hacer referencia a una sola prenda. sin pollera.

falda pantalón Pantalón con las perneras muy amplias, lo que le da apariencia de falda; es una prenda femenina: la falda pantalón la utilizaron en una época las mujeres para la práctica del deporte. sin pollera pantalón.

falda tubo Falda recta y estrecha: los trajes sastre suelen llevar falda tubo.

2 Parte de una prenda larga de vestir que cae suelta desde la cintura y cubre la parte baja del tronco y las piernas o parte de ellas: cuando subes la escalera arrastras las faldas del abrigo. nota: Se usa también en plural con el mismo significado.

3 Tela que cubre una mesa redonda y que suele llegar hasta el suelo: luego, el artilugio quedó por ahí tirado, entre sus juguetes viejos, los tebeos y los lapiceros que amontonaba debajo de las faldas de una mesa camilla. nota: Se usa también en plural con el mismo significado.

4 Parte baja o inferior de una vertiente montañosa: la falda de la colina; en las faldas de la cuesta.

5 Parte delantera del cuerpo de una persona sentada que va desde la cintura hasta la rodilla: ponte la servilleta en la falda. sin regazo.

6 Parte de la carne de res despedazada para su consumo que está situada en la región inferior de las paredes del abdomen y cuelga de las agujas sin estar pegada al hueso: falda de ternera.

7 faldas n. f. pl. coloquial Forma de referirse a las mujeres en general: a Pedro le pierden las faldas.

8 faldas Hace referencia a la protección, cuidado y abrigo, generalmente excesivos, que ofrece una mujer a otra persona, en especial una madre a su hijo: sigue tan pegado a las faldas de su abuela como siempre; (fig) la comunidad internacional le acusa de dictador brutal “que se esconde entre las faldas de las mujeres”, en una referencia a los rehenes que mantiene; aprendió, apegada a las faldas de la madre, a ser pasiva.

■ véase lío de faldas.

■ etim Voz patrimonial del germánico *falda ‘pliegue’. En la acepción de ‘parte baja o inferior de una vertiente montañosa’ procede de la comparación entre el cuerpo humano, en este caso la vestidura, y una montaña.

http://www.logos.com/es/producto/4750/diccionario-general-de-la-lengua-espanola


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