Solo te pido un favor… utiliza tu memoria para recordar distintas situaciones que viviste y que pueden ayudarte a descubrir el significado del título que encabeza a este capítulo…………..

¿Lo has descubierto? espero que tu respuesta sea afirmativa y sino te lo contaré a través de esta historia.

<<Ernestina estaba enamorada de su amigo Aristóbulo. Él era por quien ella era capaz de asistir a cualquier evento aunque se realice en el polo norte mientras que él también fuera, era por él que ella suspiraba cuando veía una película romántica y era por él que ella en más de una oportunidad casi más conseguía una fuerte gastritis debido a sus desplantes!. Aristóbulo era esa persona de la cual Ernestina estaba locamente enamorada, aún cuando su razón a veces quería callar su corazón, era éste último quien siempre terminaba ganando la contienda.

Sin embargo, para Aristóbulo las cosas eran algo distintas, Ernestina posiblemente no fuera más que una buena chica para él, una buena amiga, una… quizá, tal vez, quien dice… chica bonita pero era más que nada…una buena AMIGA. Era exactamente esa persona con la que él sabía que podía tener una buena charla, una profunda e interesante charla y hasta debate ya que ella sí se

animaba a llevarle la contra si era necesario. Era con ella que Aristóbulo prácticamente se sentía ”como en su casa”………. y allí comenzaba el problema de Ernestina.

Cuando Ernestina suspiraba al ver que Aristóbulo se sentaba a su lado en alguna reunión o se acercaba a charlar con ella posiblemente lo que estaba sucediendo es que él simplemente sentía que con ella estaba en pantuflas y bermudas y no precisamente en traje y zapatos porque quisiera impresionarla. Con ella se sentía ”cómodo”, con ella, con su AMIGA, se sentía como recostado en su sillón favorito…>>

¿Alguna vez te sucedió algo así? Quién se encuentra escribiendo en este momento sí le sucedió y posiblemente a ti también. Podemos llamarnos agraciadas, ojo, no dije desgraciadas sino ”agraciadas”! Es decir, tenemos el premio de hacer sentir al otro tan bien con nosotras que lo hacemos sentir cómodo, no es necesario que trate de impresionarnos, no es necesario que se cuide delante de nosotras, no es necesario que haga nada, simplemente que sea… él mismo.

Ahora… ¿es malo que contigo él sea simplemente él mismo? no, para nada. No está mal, pero es incorrecto que él te utilice como soporte a su autenticidad.

Eres una mujer, soy una mujer, somos mujeres y por ende somos entes sensibles creadas por Dios con una vulnerabilidad emocional mucho mayor que la de un hombre. Fuimos socialmente criadas de forma que también expresemos muchos más sentimientos que los hombres y por lo tanto que lloremos más fácilmente cuando somos heridas por alguien. Por lo tanto, si el chico que nos tiene enamoradas comienza a comportarse con nosotras como si fuéramos su sillón favorito y se quita los zapatos al llegar, nos pide el diario para leer y un café con dos cucharadas de azúcar (entiende por favor la exageración)… comienza a correr!

Sí! corre! sal de ahí porque lo que tú estás esperando no es ser su sillón, sino la compañía que este a su lado también con una taza de café y hablando con él. Tu corazón se encuentra vulnerable a su lado y estas aguardando que él corresponda tus sentimientos y si para él tú no eres más que su amiga… comienza a orar fervientemente para que el Señor te guie a tomar decisiones maduras que hagan guardar tu corazón de ser herida por un ”buscador de sillones”.

¿El sillón o yo? Rompiendo las barreras de la comodidad… elige, ¿quieres ser su sillón? ¿o quieres ser algo más? si para él no eres más que su amiga, agradece a Dios que has llegado a ser parte de su vida pero aléjate un tiempo hasta que tu corazón se encuentre fortalecido y puedas cumplir ese rol sin esperar nada y así avanzar en tu vida. Rompe las barreras de la comodidad porque sobre toda cosa guardada debes guardar tu corazón, porque de él mana la vida!

Verónica Muñoz

Veronica Munoz

Autor: Veronica Munoz

Verónica Muñoz, nacida en Buenos Aires, Argentina. Próxima Editora graduada en la Universidad de Buenos Aires y estudiante de la Licenciatura en Comunicación Social. Conoció a Cristo desde pequeña y tuvo el privilegio de criarse en una familia cristiana, actualmente se congrega en la Iglesia de Hermanos Libres en Avellaneda en donde participa y colabora en distintas tareas.



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