Algo realmente grave ocurre en Latino América. El Salvador ha elegido a Mauricio Funes un político de Izquierdas. Antes, Guatemala había elegido a Álvaro Colom, y también había optado por la izquierda en unas elecciones libres. Seamos honestos, mirando la historia reciente, la izquierda lo ha hecho francamente mal en las antiguas colonias españolas: el desmadre cruel de los Montoneros en Argentina, la persistente y anacrónica dictadura castrista en Cuba, el desastre que siguió al desbocado Sandinismo en Nicaragua, el circo del vergatorio y del …por qué no te callas… en Venezuela, el sangriento y cruel maoísmo de Sendero Luminoso en el Perú, el iluminado de la Pachamama en Bolivia (que tiene pero que muy incómodas a las petroleras españolas que explotan y esquilman el país, -especialmente Repsol-); la decadente y corrupta narco guerrilla de las FARC en Colombia, y como hemos dicho, Guatemala, con un 60 % de evangélicos conservadores, que estuvo regida por el ultraconservador pentecostal Ríos Mont, hoy acusado de delitos de lesa humanidad. Ya veremos en que acaba todo esto; pero ya digo, que algo realmente malo está ocurriendo porque a pesar de los desastres citados, Latinoamérica sigue escorada y escorándose hacia la izquierda en una pertinaz e ilógica recurrencia.

¿Será que son los ciclos de alternancia electoral? ¿Será que la gente aparte de pobre, sufre de amnesia? ¿Será que son ciegos y no se dan cuenta del peligro latente que encierra el Marxismo como sistema de ordenamiento político?….
…. ¿O quizás sea, que la situación social es tan sangrantemente crítica que la gente prefiere tirarse sobre la espada que seguir agonizando? ¿ Será quizás que las estructuras de injusticia están tan clavadas en la tierra y de tan antiguo que no pueden ser removidas por cortos mandatos electorales? ¿ Será quizás, que el capitalismo voraz ha podrido tanto el tejido económico de los países que no hay nada que se mantenga en pie más de un lustro? ¿Pudiera ser, que la derecha pudiente no tolera perder el poder que ha mantenido por siglos y corrompe o derriba a todos los que llegan al mismo cargados de buenas intenciones? ¿Pudiera ser que el vecino del norte -léase USA- lo ha hecho tan mal en su patio trasero, corrompiendo a los dirigentes y propiciando golpes fascistas, que las gentes optan una y otra vez por un sistema de izquierdas, aunque este haya quedado desautorizado por el fracaso del comunismo real en la URSS y en China?

Algo realmente malo viene ocurriendo en Latinoamérica. La historia reciente nos dice que la izquierda ha sido torpe y nefasta cuando ha tocado el poder; pero la alternativa capitalista, hoy fracasada también, es una opción sencillamente inaceptable a la luz del mensaje de Jesús de Nazaret. ¿Por qué? porque simple y llanamente en su programa no hay lugar para los pobres, los insignificantes y los marginales que son la inmensa mayoría.

Autor: J. Eugenio Fernandez

es un decano y profesor residente de IBSTE. Obtuvo su licenciatura en teología de IBSTE, y después, recibió una MDiv y maestría de teología bíblica de Northpark Theological Seminary.



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