Esta fue una entrevista con Osías Segura sobre el tema del evangelismo:

Publicarte: ¿Qué opinas acerca del trabajo que ha desempeñado la iglesia local en lo relacionado al evangelismo?

Osías: Existen 2 grandes modelos evangelísticos en nuestras iglesias. El primero es el modelo atraccional, clásico de las megaiglesias alrededor del mundo. La idea es generar un show con música y luces impresionantes, dramas, y personalidades con predicaciones cargadas de sicología popular, o teologia de la prosperidad (donde el texto bíblico se sacrifica), y unos hermosos y caros edificios. Este modelo busca atraer a los sensibles buscadores espirituales. De allí que el modelo evangélico de estas iglesias sea: “venga a nuestra iglesia”. Es decir, construimos un teatro y esperamos que los clientes nos visiten. El segundo modelo es el misional, muy pocas iglesias lo utilizan. Es de mucha exigencia para los miembros de la iglesia. Pues no se espera que el mundo venga a la iglesia (modelo atraccional), sino que la iglesia como agente del Reino cumpla con su deber de ir al mundo. No sólo se buscan sensibles buscadores, sino proclamar en palabra y en acciones a todo tipo de personas, atendiéndolas de forma holística, sin importar que éstas no acepten el evangelio. Así cada cristiano, según sus dones espirituales, ha de servir en alguna área ministerial según su llamado hacia el mundo.

Según las investigaciones que he realizado, y los resultados de investigaciones de mis estudiantes de evangelismo en ESEPA, puedo llegar a la conclusión que el trabajo evangelístico que la gran mayoría de iglesias realizan es nulo o muy pobre. El evangelismo no es una prioridad para la iglesia en Costa Rica, si me permiten generalizar.

Publicarte: Como misionólogo y sociólogo, ¿Qué áreas de oportunidad notas en la situación actual de nuestros países latinoamericanos? (en lo político, económico y social).

Osías: El Espíritu Santo siempre nos presenta las oportunidades cuando somos obedientes a su misión. El problema es que nuestras iglesias no empoderan a sus miembros a servir en el mundo. Lo contrario, algunas iglesias los meten en sus templos y los adormecen, y otras además, les saca el dinero a la gente.  A mi me gustaría ver algunas de nuestras megaiglesias plantando otras iglesias en barrios marginales (aunque difícilmente va a suceder pues la megaiglesia es un modelo orientado para gente de clase media). Necesitamos iglesias para jóvenes, para niños, etc. Necesitamos especializarnos en grupos étnicos y grupos de edad y género. Iglesias donde se atienden a todo tipo de personas, no se les atiende bien. Necesitamos plantar iglesias pequeñas en áreas capitalinas cerca de las prostitutas y travestis. Que la iglesia esté presente donde se le necesita, donde muestre su poder y su presencia espiritual. Oportunidades hay muchas y todo depende de cada llamado que haga el Señor a cada iglesia en particular.

Publicarte: Pensando en el evangelismo ‘tradicional’ -casa por casa, campañas masivas, repartición de tratados evangelísticos, evangelismo explosivo, etc.-, y en el ‘más actual’ – televangelistas, festivales musicales, a través de los medios de comunicación, etc.- En tu opinión, ¿qué impacto crees que haya tenido en la sociedad a la que se pretende alcanzar?

Osías: Algunos de estos métodos tuvieron su impacto hace muchas décadas. Actualmente muchos son ineficientes. Pero hay un estilo que siempre ha sido efectivo desde la iglesia primitiva: evangelismo de compartir nuestra vida con los no creyentes. Allí en mi barrio, en mi lugar de trabajo, todo lugar donde desarrolle relaciones, son lugares santos que el Espíritu Santo ha generado para que yo comparta mi estilo de vida y la palabra con otros y otras. Es interesante notar que dos de cada tres creyentes en nuestras iglesias están allí porque un amigo, vecino, o familiar los invitó y compartió la fe con ellos. Solamente uno de cada cien en nuestras iglesias está allí gracias a una campaña masiva de evangelización.

Por tanto, las campañas masivas, repartir tratados, evangelismo explosivo, y los televangelistas son una aberración al evangelio. Pues lo que se comunica es puro mercadeo de propaganda de una iglesia o una personalidad, en vez de comunicar a Cristo y su Reino. Es un evangelismo de salvar almas, en vez de enfocarse en toda la persona y sus necesidades que deben ser atendidas con cuidado pastoral. Iglesias que practican esos métodos evangelísticos no son hospitalarias para recibir a quienes fueron evangelizados, y no practican el discipulado. Por ello, evangelismo sin discipulado en una aberración, una herejía, una irresponsabilidad. Nada ni nadie debe hacer el evangelismo para una iglesia. El evangelismo debe nacer del amor de Dios que brota de cada iglesia local hacia su barrio.

Publicarte: Como profesor de misiones y evangelismo, ¿cuáles crees que son los principales desafíos que enfrenta un estudiante a la hora de aplicar lo aprendido en las aulas?

Osías: La falta de cuidado pastoral en nuestras iglesias en alarmante. El título de pastor significa quien brinda cuidado, no quien predica ni administra la iglesia. Y ese vacío lo encontramos en nuestros estudiantes, que no reciben cuidado pastoral ni mentoría. Además en Costa Rica abundan pastores de bajo nivel de escolaridad que se sienten amenazados al ver algunos de sus miembros estudiar en un seminario. Otro de los problemas, más graves que he notado entre los estudiantes, es que no están conectados con ningún ministerio apasionado por los no creyentes. Si participan, participan de iglesias burbujas: aisladas totalmente del mundo. Ghettos de panderetas ¿Estamos formando administradores de iglesias, o ministros de Jesucristo?

Si todo estudiante, idealmente, estuviera conectado con algún ministerio (dentro o fuera de alguna iglesia) entonces tuviera la oportunidad de aplicar todo lo aprendido, y más, en dichos sitios de ministerio. Pero eso es responsabilidad del estudiante. Un seminario no puede también servir de iglesia y de recurso ministerial. De lo contrario nos convertiríamos en una iglesia, y no estamos para eso, estamos para servir a la iglesia no reemplazarla.

Publicarte: Algo que desees agregar.

Osías: Se ha concebido el evangelismo como el ir a tocar puertas, repartir propaganda, vendiendo a Dios como se vende un producto. Se busca generar monólogos ensayados y mecánicos, moviendo emociones y hasta fingiendo a ratos, pues vemos a personas como proyectos que requieren de nuestro producto. Esta es una evangelización degradada, y necesitamos regresar a las Escrituras por principios, y estudiar nuestra cultura para generar modelos alternativos.

La buena evangelización busca generar un proceso de amistad mediante buenas obras y buenas conversaciones, ver a la otra persona como un ser humano no un proyecto. La idea es invertir en amistades que requieren tiempo. Brian Mclaren, en su libro Más Preparado de lo que Piensas (2006, Editorial Kairos), ilustra el diálogo evangelístico metafóricamente, diciendo que ambos (el evangelista y el evangelizando) escuchan la música del evangelio, el evangelista empieza a danzar. El evangelizando pregunta, el evangelista escucha atentamente, luego responde. Ambos empiezan a moverse al ritmo del Espíritu, permitiendo que sea el Espíritu Santo que convenza al evangelizando de su pecado, mientras que con la danza se ha construido una amistad que lleva a la asimilación y al discipulado.

Fuente: http://www.publicarteweb.com/erudiccion.html

Osías Segura

Autor: Osías Segura

Profesor adjunto en Fuller Theological Seminary



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