El termino “paganismo” viene del Latín paganus, que usaban los cristianos urbanos del Imperio Romano (en los orígenes del cristianismo Romano), para referirse a una persona que vivía en el campo y continuaban las practicas antiguas (animistas, pre-cristianas) de rendirle culto a las fuerzas de la naturaleza. En otras palabras, las clases poderosas o altas (los ricos), y en algunos casos las clases medias, parecen tener la religiosidad adecuada, respetar la correcta doctrina, y fomentar la ortopraxis de la fe. Con el tiempo el cristianismo modernista, y el Islam generaron una casería en contra de tales cultos a la diosa de la naturaleza, enviando dicha practica a sobrevivir bajo la mesa tales religiones mundiales.

En el presente siglo se habla del neo-paganismo. Es decir, hoy tenemos manifestaciones de un nuevo paganismo. Hay que tener presente que estas supuestas tradiciones pre-cristianas en muchos casos no tienen mayor fundamento histórico, y otras son de muy difícil verificación. En la mayoría de estos grupos nos encontramos con lecturas ocultistas de textos sagrados de diferentes culturas, que se enraízan tanto en auténticas tradiciones paganas primitivas, como tambien en presuntas revelaciones escondidas en las pirámides o entregadas por algún mensajero interplanetario. Estas enseñanzas son verdadera y profundamente incompatibles con la fe cristiana, y que su práctica doctrinal está inspirada más (cuando no totalmente) en otra creencia que en la verdad del evangelio del Reino.

Para estos grupos el problema está en la percepción de la vida. La humanidad ha olvidado su contacto con la naturaleza, su realidad holística (e.g., el dualismo de piscis ha quedado atrás). El problema no es la rebelión contra Dios, sino ignorancia sobre Dios. Prácticas de meditación nos ayudan a conectarnos con esa Unidad. Desde su perspectiva, el modernismo ha generado más mal que bien y necesitamos reencontrar nuestras raíces con el cosmos, en el cual somos uno. Así el sentido de lo sagrado en la naturaleza se ha encontrado más fácilmente en antiguas religiones indígenas. Por tanto, todo es sagrado, pues emana de una fuente.Lo que caracteriza a un grupo neopagano es el vivir en armonía con la naturaleza como algo sagrado. La vida se valora como algo sagrado, y el reverenciar la tierra como la Madre de toda la vida (e.g., diosa madre), y de quien emana la vida en sí. Se busca disfrutar y venerar los ritmos de la vida en los ciclos de la naturaleza (i.e., estaciones del año). Así, lo divino reside en todas las cosas (e.g., en cada uno de nosotros), y el celebrar culto a la naturaleza en lugares específicos con ritos sagrados para ellos es de suma importancia. Esta forma de entender la naturaleza como algo divino es una adaptación de la fe de los grupos indígenas. Para ellos la naturaleza es algo sagrado. Ve al mundo físico estrictamente penetrado por el mundo espiritual. El Dios creador es un ente aislado sin ningún interés en asuntos diarios que nos agobian. Pues se cree que ese Dios solo se preocupa de aspectos últimos de la vida (e.g., salvación). Para esas preocupaciones de la vida diaria existen dioses de mediano y bajo nivel. Entre ellos los dioses o espíritus que supuestamente tienen una zona geográfica de influencia. Los practicantes de esta fe buscan manipular los poderes espirituales para problemas de inmediatos de la vida (e.g., una enfermedad). Mientras tanto, según ellos, el cristianismo exalta a un Dios en términos masculinos. La iglesia cristiana ha abusado de este término y ha generado una institución machista.

Por eso es que algunos describen los grupos neopaganos como feministas, pero no todo grupo feminista es neopagano. Al no encontrar ellas y ellos una institución religiosa que incorpore lo femenino, encuentra en el neopaganismo un huerto de practicas extremas que exaltan lo femenino divino. Esto pues, según ellos existe una relacion entre los ciclos de dar vida de la mujer y los ciclos en la naturaleza. Los casos del sol y la luna y sus ciclos, para ellos ilustra que fueron las mujeres las primeras que percibieron tal ciclo (i.e., ciclo menstrual) y se convirtieron en las primeras sacerdotisas, ayudando a la tribu a entender los efectos de tales astros en la vida humana y la naturaleza. De allí que se conciba  la luna como una diosa.

Algunos de estos grupos neopaganos se les relaciona con prácticas mágicas. Por ejemplo, prácticas mágicas buscan manipular las fuerzas divinas. En cambio, el cristianismo busca someterse a la voluntad de Dios, y sus poderes. Las prácticas mágicas se dan en el ocultismo, cual es una de las grandes tentaciones de Occidente. Sin embargo, vale la pena subrayar que no todo grupo neopagano es ocultista. Los grupos neopaganos no ocultistas son agrupaciones que reivindican básicamente un retorno a las prácticas paganas pre-cristianas. Si bien fundan su práctica y devoción en la convicción de la existencia de fuerzas naturales de orden divino, esas fuerzas no tienen nada de ocultas y están convencidos de que han sido reveladas a los hombres en el inicio de los tiempos. Para lograr separar estos grupos, solamente hay que observarlos y analizarlos.

Podemos decir que existe una relacion entre grupos neopaganos y la Nueva Era. La Nueva Era se compone de una gran variedad de diferentes grupos religiosos difíciles de ubicar. La Nueva Era no es un solo movimiento, sino muchos grupos. La Nueva Era es un fenómeno espiritual moderno que combina creencias antiguas sobre astrología, con disciplinas de sanidad (e.g., el poder de la mente), nuevas formas de meditación, y practicas espirituales centradas en el ambiente para atraer la buena fortuna. Además en algunos grupos de Nueva Era, el espiritismo y la adivinación se consideran pan de cada día.

Para los de la Nueva Era la nueva era de Acuario ha reemplazado los 2000 años de la era de Piscis (el cristianismo). En este movimiento cualquiera puede elegir el grupo que más le convenga de acuerdo a cualquier gusto. Un practicante de la Nueva Era puede ser “cristiano,” Hindú, o parasicólogo, cualquiera es bienvenido. Sus expresiones son muchas y muy variadas como en la música, pinturas, danza, la ecología, sicología, practicas de brujería, búsqueda de vida extraterrestre, y el ocultismo, y hasta en los negocios.

El grupo neopagano y de Nueva Era más famoso es el Wicca, o brujería, fundado en Inglaterra en 1940. Generalmente es un culto matriarcal; creen en la reencarnación, y mantienen una dieta vegetariana. Su divinidad masculina, si bien se representa como un carnero, no necesariamente se identifica con el Diablo del cristianismo. Propugnan el politeísmo como garantía de la libertad y la democracia, y practican el nudismo como una condición mágica. Ademas, utilizan pócimas en las que pueden integrarse algunos alucinógenos como mandrágora, belladona, opio silvestre, etc. Sus fiestas principales (el rito se celebra durante la transición de la noche) son las siguientes:

i)    Aquelarres – se celebran 8 al año.
ii)    Sabbats – noches de luna llena.
iii)    Fiesta de la Pericia – noche del 15 al 16 de enero.
iv)    Día del Hogar – 28 de febrero al 1 de marzo.
v)    Fiesta del Verdor – 31 de marzo al 1 de abril.
vi)    Beltane – 29 al 30 de marzo.
vii)    Fiesta del Sol – 19 al 20 de julio.
viii)    Día de Diana – 12 al 13 de agosto.
ix)    Día de las Mareas – 14 al 25 de agosto.
x)    Eldmas – 11 al 12 de octubre.
xi)    Hallowen – 31 de octubre al 1 de noviembre (Gran Noche).

Sus ritos principales son los siguientes:
1)    Rito de Iniciación o Admisión – tanto adultos como niños.
2)    Profesión de fe – luego de los 9 a 13 años; implica la admisión de una marca o tatuaje en alguna parte del cuerpo.
3)    Bendición del nacido.
4)    Imposición del nombre.
5)    Pacto con el dios cornudo.
6)    Rito de Paso – ceremonia fúnebre.
7)    Sacrificiales.

Estas celebraciones se realizan en grupos de 13 ó 9 miembros, dentro de un círculo en el que se simbolizan los 4 puntos cardinales, 4 elementos y las 4 estaciones del año. Distinguir de la Hechicería. En este caso el practicante es un profesional del ocultismo, en contacto con fuerzas preternaturales.

Finalmente, las siguientes son sugerencias para saber como dialogar con personas que practican su fe en grupos neopaganos.
1.    Es mejor ganar un amigo, y perder una discusion.
2.    Reconozca la manera genuina de búsqueda de espiritualidad que ellos tienen. ¡El secularismo es peor camino!
3.    Sus practicas de sanidad, artes marciales, acupuntura, cristales, astrología, tarot, yoga, no son la mejor manera de generar dialogo. Vaya temas más generales detrás de tales prácticas.
4.    Reconozca que esos movimientos son un collage de doctrinas a ratos contradictorias. No se quede con el libro de texto. Haga preguntas y conozca en detalle las creencias específicas del grupo.
5.    Debemos ser abiertos en dialogar que el evangelio tiene buenas noticias para el que lo acepta, y malas noticias para quien lo rechaza. Ellos creen en que hay muchos caminos para llegar a Dios y ser salvo.
6.    Recuerde que ellos tienen estereotipos negativos en contra de los cristianos. Por tanto, desarrolle una amistad genuina con ellos, pregunte, pregunte, y pregunte, sin caer en discusiones.

Osías Segura

Autor: Osías Segura

Profesor adjunto en Fuller Theological Seminary



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