¿Cuáles serán las señales, de que el fin del mundo se acerca? Bueno, uno podría responder: terremotos; hambres; guerras y rumores de guerras…Jesús lo predijo en Mateo 24:4-8, ¿verdad? ¡Todos los cristianos saben la respuesta para esa pregunta! Por tanto, cuandoquiera hay un terremoto o una nueva guerra, creemos que tenemos la clave para entender qué significa.

¿Qué dice en realidad el Nuevo Testamento?
No obstante, esta respuesta sobre las “señales del fin” no es correcta, ya que Jesús dijo algo diferente y en términos claros: que aunque estas cosas iban a suceder, no son señales del fin ni de la venida del Hijo del Hombre. Es que, tenemos la tendencia de leer sin la debida atención, lo que el Señor dice en Mateo 24:4 (NVI) – “Tengan cuidado de que nadie los engañe – les advirtió Jesús. 5 Vendrán muchos que, usando mi nombre, dirán: ‘Yo soy el Cristo’, y engañarán a muchos. 6 Ustedes oirán de guerras y de rumores de guerras, pero procuren no alarmarse. Es necesario que eso suceda, pero no será todavía el fin. 7 Se levantará nación contra nación, y reino contra reino. Habrá hambres y terremotos por todas partes. 8 Todo esto será apenas el comienzo de los dolores.”

Prestemos atención a la frase clave: “NO será todavía el fin.” Tal vez cuando leemos este párrafo la mente borra la palabrita “no”, haciendo que lo leamos “entonces será el fin”.

Por otro lado, sí existe un género de señal que Jesús dijo sucedería antes del fin del mundo, y que crecería hasta su venida: el engaño satánico. Ya hemos visto en Mateo 24:4-5 algo de la mentira, de que una persona u otra es Cristo. Claro que es muy importante, pues el Señor sigue en Mateo 24:11 – “Surgirá un gran número de falsos profetas que engañarán a muchos”; y luego en Mateo 24:23 – “Entonces, si alguien les dice a ustedes: ‘¡Miren, aquí está el Cristo!’ o ‘¡Allí está!’, no lo crean. 24 Porque surgirán falsos Cristos y falsos profetas que harán grandes señales y milagros para engañar, de ser posible, aun a los elegidos. 25 Fíjense que se lo he dicho a ustedes de antemano. 26 Por eso, si les dicen: ‘¡Miren que está en el desierto!’, no salgan; o: ‘¡Miren que está en la casa!’, no lo crean.”

Para resumir, hay profetas engañosos (o sea, quienes ofrecen un mensaje de su propia imaginación, no de Dios); hay quienes reclaman que son Cristo (o un Mesías); hay quienes los proclaman como el Cristo verdadero o un profeta auténtico; hay quienes hacen milagros. Vemos que estos milagros no son ilusiones (milagros falsos), sino milagros sobrenaturales, diseñados por Satanás para engañar.

Asimismo Pablo ataca el problema de engaños sobre la venida de Cristo en 2ª de Tesalonicenses 2 (NVI) – 1 “Ahora bien, hermanos, en cuanto a la venida de nuestro Señor Jesucristo y a nuestra reunión con él, les pedimos que 2 no pierdan la cabeza ni se alarmen por ciertas profecías, ni por mensajes orales o escritos supuestamente nuestros, que digan: ‘¡Ya llegó el día del Señor!’ 3 No se dejen engañar de ninguna manera, porque primero tiene que llegar la rebelión contra Dios y manifestarse el hombre de maldad, el destructor por naturaleza.” ¿Qué quiso decir Pablo? Por lo visto, algunos tesalonicenses habían oído rumores o leído una carta falsificada que había hecho que se espantaran, diciéndoles que el Día del Señor ya había llegado – es decir, que vivieron en la tribulación de los últimos días. Pablo les aseguró que si ellos no han mirado ni la gran apostasía (la rebelión final contra Dios) ni la venida del hombre de maldad, entonces no puede ser el Día del Señor. Sigue para decir que está funcionando algo o alguien que “lo detiene” (2 Tes. 2:5-6).

El tema principal de este capítulo no es el hombre de maldad (el anticristo), sino el asunto de engaño sobre el Día del Señor. Los tesalonicenses habían caído en una de las trampas del diablo: ellos sintieron miedo porque Satanás había iniciado algún rumor, para agitarlos y distraerlos de Cristo. Se aprovechó de uno de los “medios” del primer siglo d. C. – ¿una epístola? ¿chisme? ¿una palabra supuestamente profética? – como su propia herramienta. El estudiante de la Biblia puede tomar una copia de 2a de Tes 2:1-12 y marcar lo que tenga que ver con mentiras, engaños, y la verdad, y descubrir por sí mismo que casi nada queda sin tinta. Todo para decir que, la aplicación principal de esta sección es un mandamiento: “¡tengan cuidado con el engaño!”

En 2ª de Tes. 2:2 Paul los reprime: “no pierdan la cabeza ni se alarmen.” Si pierden la cabeza, caerán en la misma tentación sobre la cual Jesús les había avisado, el interpretar prematuramente ciertos eventos, podría ser razón de trastornarse (Mateo 24:4-8). El poder de Satanás queda justamente en el hecho de que puede con poco esfuerzo aterrorizar a los creyentes. Por esa razón, es el del anticristo que “pelea con dos armas, las que son poder y mentiras” (Ethelbert Stauffer, New Testament Theology [New York: Macmillan, 1955], 213).

En los últimos días, será “quitado de en medio el que ahora lo detiene”, permitiendo que el diablo lleve a cabo su plan sin obstáculo, “con todo poder y señales y prodigios mentirosos” (2ª de Tes 2:9 LBLA, una mejor traducción que la NVI con su “con toda clase de milagros, señales y prodigios falsos”). Esto corresponde muy bien con la enseñanza de Jesús en Mateo 24: el engaño satánico es al corazón de la crisis del fin del mundo, tanto como fue al principio, cuando tentó a nuestros antepasados en Edén.

Ejemplos de engaño satánico

Uno de los herejes que la iglesia primitiva encontró, fue la llamada “Nueva Profecía”. También se llama montanismo, nombrado por su fundador Montano, quizás en los años 160 d. C. Montano mantuvo que sólo su grupo experimentaba al “Paracleto” (el “Consolador” de Juan 14:16, etc.), y que él y sus compañeros tenían el don de profecía. El resto de la iglesia todavía lo practicaba, tanto como los oponentes del montanismo indicaron). Montano predijo que el Nuevo Jerusalén descendería de los cielos sobre un pueblo llamado Pepuza. El movimiento desapareció en su tiempo, sin embargo, demostró que hasta cuando el poder del diablo sea restringido, pudo crear un movimiento que perjudicó a la iglesia primitiva entera. En cada siglo han existido personas quienes han ofrecido profecías, visiones, interpretaciones secretas de la Biblia u otra información privilegiada que supuestamente probó que el Día del Señor se había acercado.

Hoy en día hay decenas de ejemplos del mismo fenómeno. El más obvio por supuesto es José Luis de Jesús Miranda, quien se hace llamar “Jesucristo Hombre”. Supuestamente fue ungido por Dios en 1988 para “la última hora”. Interesante que, él ha reclamado que, según la Biblia, no podría ser profeta falso, pues no hace milagros, y Mateo y 2ª de Tesalonicenses dicen que los falsos llegan con señales falsas (!).

La otra cara de la moneda son los profetas quienes son más sutiles. Esto no debe sorprendernos –después de todo, al igual que en el “huerto”, todavía el diablo es la serpiente astuta. Es como cuando se tiene que dar una pastilla al perro, la envolvemos en un pedazo de comida – de la misma manera, Satanás está contento si tragamos una cantidad de palabritas sanas, si contienen un cierto porcentaje de veneno.

Benny Hinn no proclama que es un mesías. Sin embargo, sus “profecías” cumplen muy bien con los avisos del Señor y del apóstol Pablo. Mencionamos dos de las famosas, las cuales sucedieron el 31 de diciembre 1989, durante una reunión en el Orlando Christian Center en Florida. Se pueden leer aquí – http://www.aloha.net/~mikesch/tbn.htm.

Primero: “El Señor me pide que les diga que a mediados de los años 90, hacia 1994 o 1995, que, Dios destruirá la comunidad homosexual de América. Sin embargo, la destruirá, con lo que muchas mentes han opinado que él es, la destruirá por el fuego. Y muchos darán vuelta y serán salvos, y muchos se rebelarán y serán destruidos.” (http://www.biblelight.info/Hinn-Homo.mp3; original en inglés)

Segundo: “El Espíritu me dice que, Fidel Castro morirá en los años 90.” (http://www.biblelight.info/Hinn-Castro.mp3)

Solamente es necesario indicar la existencia de homosexuales norteamericanos por un lado, y Fidel por el otro. No se gana nada por declarar que, a veces o con frecuencia el hombre está en lo correcto. Un profeta de falsedad es un profeta falso, aunque profetice buenas cosas, digamos, el 90% del tiempo.

Bueno, hay seudo-Cristos hoy en día, y seudo-profetas; sin embargo, el engaño no termina con ellos. Pues muchos de los maestros engañosos pregonan su nueva enseñanza como si fuera la solución del rompecabezas profético, enigmático por 2000 años pero ahora resuelto por sus propios estudios de la Biblia. Algunos de esos engañadores creen que su perspicacia resulta del derramamiento escatológico del Espíritu.

El Espíritu no confiere nueva doctrina apostólica, sea sobre la guerra espiritual, el fin del mundo, o el método de formar discípulos. Por otro lado, por su parte, el diablo se deleita en nuevas enseñanzas – engaña a los discípulos y confunden a la iglesia. Nuestro Señor nos advirtió que el diablo quisiera “engañar, de ser posible, aun a los elegidos” (Mateo 24:24). Tenemos que tener cuidado, pues Satanás tendrá mas eficacia lo más cercano el fin.

El mensaje para la iglesia de hoy

¿Quién es digno de romper los sellos e interpretar las señales del fin? En el día de Pablo, nueva información especial supuestamente vino por medio de expresiones carismáticas, de epístolas, o sencillamente por medio de una palabra sencilla. Hoy en día, ¿cuáles son las fuentes que nos dan una impresión fuerte? Esta no es una cuestión casual, pues podemos presumir que esas fuentes son ellas que Satanás explotará. El internet es una fuente útil. Si fuimos testigos de una “fiebre del rapto” en el siglo XX, luego las llamas han llegado a ser más intensas por el intercambio rápido de información por los medios electrónicos. Solamente se tiene que buscar en el web para discernir cuáles “espíritus” (¡sean carismáticos o no!) están anunciando que el fin es cercano. Un sitio, por ejemplo, mantiene un “alerto del rapto” (http://www.raptureready.com/rap2.html). Asigna puntos a varias señales del fin y avisa que cuando alcanza 160 puntos es la hora de ponerse el cinturón. Hoy día noto que está a 161; si usted está leyendo este artículo, puede sacar su propia conclusión sobre el cálculo. Lo que les falta a los profetas es la humildad y la autoconciencia de que ellos mismos pueden ser confundidos o hasta engañados debido a las fuerzas espirituales. Para ellos, la confusión escatológica es un riesgo sólo para los demás.

Entonces, no se dejen llevar por el pánico cuando les dicen que el fin del mundo ha llegado…

  • porque Nostradamus previó el surgimiento del anticristo en algún momento del corto plazo
  • porque el presidente estadounidense parece el anticristo debido a algún detalle u otro
  • porque los rabinos antiguos o modernos han calculado el fin del mundo por medio de convertir las letras hebreas a cifras (una técnica llamada gematría)
  • porque las negociaciones diplomáticas del medio oriente aparentemente están vacilando
  • porque las negociaciones diplomáticas del medio oriente aparentemente tienen éxito
  • porque algún blogger dice saber la verdad profunda sobre el gobierno mundial
  • porque el Instituto del Templo de Jerusalén han fabricado ropaje sacerdotal para el Tercer Templo; o que alguien ha descubierto las cenizas de una novilla roja que hará que reinicien los ritos del Templo
  • porque alguien reitera una vez más la “leyenda urbana” de la autopista fantasma, quien dice que Cristo vendrá pronto, antes de desaparecer del carro (ver http://es.wikipedia.org/wiki/Autoestopista_fantasma)
  • porque un asteroide está para chocar con la tierra
  • porque usted ha adquirido un juego de DVDs, los cuales contienen todos los detalles de lo que pasará mientras usted viva

Jesucristo enseñó que “surgirá un gran número de falsos profetas que engañarán a muchos” (Mateo 24:11 NVI). Y, ¿qué es un falso profeta, si no alguien quien reclama un conocimiento especial, directa o indirectamente de Dios? Sería tan gracioso, si no fue trágico, que ellos con los peores casos de la fiebre escatológica, son en sí, las encarnaciones de Mateo 24:11.

En Hechos 1:7 los apóstoles pidieron a Jesús información sobre el fin del mundo, en particular la restauración del reino a Israel. El Señor respondió, “No les toca a ustedes conocer la hora ni el momento determinados por la autoridad misma del Padre (NVI).” Tomás de Aquino (Summa, Cuestión 77) citó a Agustín (Ciudad de Dios 18.53) y su comentario sobre Hechos 1:7 – Así (dijo Agustín) “confundió e hizo parar los dedos de los que pretendían sacar esta cuenta.” “Porque (agrega Aquino) lo que rehusó revelar a los apóstoles, no revelará a los demás.” No: “en cuanto al día y la hora, nadie lo sabe, ni siquiera los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre” (Mateo 24:36 NVI). Se puede agregar que, ni el blogger sabe nada.

Gary Shogren

Autor: Gary Shogren

ha sido profesor de Nuevo Testamento por 26 años. Escritor de varios artículos y libros. Actualmente es profesor en el Seminario ESEPA en San José, Costa Rica.



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