Supongamos que usted asiste a una iglesia. Un día su líder decide asistir a un retiro de pastores en una mega-iglesia. Regresa expresando el cambio espiritual y la renovación que experimentó. Empieza a hablar del “Ministerio Quíntuple” y, especialmente, sobre el nuevo apostolado que el Señor le ha regalado a la iglesia. Reclama que el Espíritu le ha mostrado que su iglesia debe estar bajo la “cobertura” de un apóstol sin la cual no experimentará la bendición del Señor.

Pensemos en las preguntas más comunes que se hacen con respecto a este tema del apostolado:

¿Eran Doce apóstoles en el Nuevo Testamento o había más? 

Cristo escogió a Doce para servir como sus enviados especiales; probablemente representaban las Doce Tribus de Israel. Con la muerte de Judas, los demás siguieron el consejo del Antiguo Testamento y oraron; luego “la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles.” (Hechos 1:14-26 – Acts 1:14-26). No hay ninguna referencia sobre reemplazar a aquellos que iban muriendo, por ejemplo, Jacobo en Hechos 12:2 (ver Apocalipsis 21:14 – Rev. 21:14; 1 Cor.15:8).

Ahora sí había unas personas quienes se llamaban apóstoles, probablemente en el sentido más genérico de “enviado”: por ejemplo, Andrónico y Junias en Rom. 16:7; Tito y ciertos hermanos en 2 Cor. 8:23; Bernabé en Hechos 14:14 – Acts 14:14. Ellos no fueron escritores del Nuevo Testamento, ni tuvieron autoridad apostólica sobre redes de iglesias. Más bien, fueron enviados o pioneros del evangelio.

Para captar el uso de los términos, podemos hablar de los Doce Apóstoles (en mayúscula), más Pablo como el Último, más una cantidad de “apóstoles” (en minúscula).

¿Cuáles son las características de un Apóstol (en mayúscula) según la Biblia?

Podemos concluir de la Biblia esta definición: Un Apóstol es un enviado especial de Cristo, el cual tiene un llamado directo y un don específico; es testigo ocular de la resurrección; se dedica a transmitir la doctrina de Dios. También, se puede ver que, un Apóstol predica; hace milagros; es pionero; sufre mucho; es ambulante (viajero). Es el llamado por Dios y el don es dotado por el Espíritu.

Según lo que anteriormente vimos sobre la descripción de un Apóstol, ¿qué contraste vemos con los apóstoles de hoy en día?

  1. Existe un anhelo de ser reconocido como “apóstol” y hay una cantidad de nuevos apóstoles.
  2. “Apóstol” se define hoy en términos de autoridad y control, tanto como un obispo católico.
  3. Algunos apóstoles de hoy aparentan impartir nuevas enseñanzas, especialmente en cuanto a la naturaleza de la guerra espiritual, espíritus regionales, la segunda venida de Cristo, o la manera de discipular a la iglesia. 
  4. El apostolado moderno no tiene el vínculo bíblico fuerte con el sufrimiento físico. 

Uno puede aprender mucho sobre un apóstol por lo que le pide a su gente. Si alguien pide su dinero u obediencia, usted tiene el derecho de rechazarlo. Cristo es quien merece obediencia y, aunque su iglesia necesite de su apoyo financiero, usted tiene el derecho de verificar que su dinero se esté utilizando sabiamente, sin enriquecer a un líder cuando hay personas en necesidad económica. Usted, como miembro del real sacerdocio (1 Pe. 2:9) es por definición una de las personas ungidas del Señor. Tiene tanto el derecho como la responsabilidad de pedir prueba bíblica. Usted no tiene que soportar insinuaciones ni acusaciones de que es rebelde contra el plan divino, nuevamente revelado. La frase “no toquéis al ungido del Señor” aplica tanto a su persona como a cualquier cristiano.

Escrito con Osías Segura

Se puede ver una versión más larga del artículo en la página de artículos.

Gary Shogren

Autor: Gary Shogren

ha sido profesor de Nuevo Testamento por 26 años. Escritor de varios artículos y libros. Actualmente es profesor en el Seminario ESEPA en San José, Costa Rica.



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