El término de religiosidad popular se empezó a emplear durante la era colonial, y bajo la influencia moderna del Iluminismo, para referirse a las religiones animistas. Últimamente, el término se ha referido a esas creencias y prácticas religiosas de los sectores populares, sectores urbanos o rurales que se encuentran al margen de la religión oficial.  Estas creencias y prácticas populares pueden ser correctas expresiones contextualizadas del evangelio (Hechos 15), o bien pueden ser expresiones de sincretismo o sistemas duales religiosos (entendido como idolatría en el Antiguo Testamento). Es decir, este término nos abre puertas para entender que no existe una fe “pura” (ortodoxia) en ninguna religión. Por ello, es sumamente importante para el liderazgo cristiano el comprender no solo las Escrituras, sino también el contexto sociocultural y religioso donde se ministra.

La religión alta y la religión baja

Desde una perspectiva analítica, el término de religiosidad popular se utiliza para explicar la discrepancia entre la religión oficial y la religión no oficial del pueblo. Harold Turner explica esta religiosidad popular (folk religión) como folk 1 y folk 2. En este caso folk 1 se entiende como las religiones indígenas o animistas, y folk 2 como la expresión de alguna religión folk 1 que se mescla con elementos de una religión mundial, generando así una nueva religión (folk 2).  Es importante aclarar que la disonancia entre la religiosidad popular y la religiosidad oficial se manifiesta en toda religión mundial (Islam, Judaísmo, Budismo) aunque nos enfocaremos en el cristianismo Latinoamericano.

Para explicar la diferencia entre ambas expresiones religiosas, la caracterización de Norman Allison es valiosa, como se muestra a continuación:

Religión alta (Religión oficial) Religión baja (religión popular- folk 1 o folk 2)
Responde a las preguntas de origen cósmico, como el origen del universo, y el significado de la vida. Responde a las preguntas de la vida diaria como el por qué de las enfermedades, maldiciones,  sequias, guerras.
Se basa en textos sagrados, y sistemas de creencias fijos. No hay texto escritos, solamente mitos y rituales basados en tradición oral.
Esta dirigida por un liderazgo elitista de autoridad (caso de la iglesia Católico Romana) El liderazgo tiene una estructura autoritaria simple, no hay muchos especialistas
La membrecía esta estructura de manera institucional, como la iglesia. La institucionalidad es básica, y poco compleja.
Existe un código moral formalizado Esta religión es muy pragmática.

Esta discrepancia o separación entre una religión alta y una baja viene del modernismo (era moderna, o era del Iluminismo), esta separación no existe en las Escrituras. Paul Hiebert explica como misioneros influenciados por el modernismo cometen el grave error de ignorar la religiosidad popular. Pues al verse incapaz la religión alta de responder a las necesidades pragmáticas de la vida cotidiana, y al verse la ciencia humana también incapaz de dar respuestas satisfactorias, se genera una brecha entre la religión alta y la religión baja, separando a Dios de la vida cotidiana.

El medio excluido

Hiebert llama a esta brecha el medio excluido. Misioneros y pastores entrenados bajo una moderna dualista, iban a predicar su cristianismo sincrético o de sistema dual, a culturas de una cosmovisión más holística como las indígenas. Lo que encontraron fue que las y los nativos no encontraban respuestas a sus problemas de la vida diaria en el cristianismo como religión alta. Esto generaba un medio excluido, una zona media, o una brecha entre la religión alta, y la religión baja. Así, los nuevos creyentes llegaron a construir sus propias respuestas mesclando su nueva fe con viejas creencias (sincretismo), o participando de otros grupos religiosos (sistemas duales de creencias). De pronto el cristianismo moderno se encontraba incapaz de contestar a las preguntas de la vida diaria, aunque el mismo Jesús fue capaz de hacerlo en su ministerio.

Los sistemas duales, y el sincretismo

Robert Schreiter explica esta mescla o coexistencia de creencias que algunos creyentes generan al buscar respuestas a sus inquietudes de la vida diaria, con dos conceptos: sincretismo, y sistemas duales de creencias. Sincretismo implica la mescla de dos sistemas religiosos generando uno nuevo.  Mientras que sistemas duales de creencias se refiere a dos sistemas de creencias que coexisten mutuamente, y sus practicantes se mueven de una a la otra sin mucho problema.

Schreiter presenta tres tipos de sincretismo. En todos ellos existe el elemento de mescla o fusión de sistemas de creencias. La primera categoría de sincretismo sucede cuando el cristianismo y otra tradición religiosa se unen para formar una nueva (folk 1, folk 2, y una religión mundial). Por ejemplo, Vudú en Haití, Umbanda o Macumba en Brasil, Santería en Cuba, entre otras han incorporado y mesclado elementos de folk 1 (creencias africanas, con indígenas americanas) y el cristianismo (ver gnosticismo).

El segundo tipo de sincretismo ilustra como el cristianismo provee el marco de referencia (como marco organizacional), pero este es reinterpretado substancialmente, apartándose del cristianismo (ver ejemplo en 2 Crónicas 24:7). Este caso lo pueden ilustrar los y las Rastafaris en Jamaica, que han tomado prestada la estructura organizacional del Catolicismo Romana, junto a danzas, rituales de exorcismo y éxtasi siguiendo así rituales africanos.

El tercer tipo de sincretismo incluye cuando una nueva religión selecciona elementos prestados del cristianismo. Por ejemplo, el Nuevos Movimientos Religiosos, y entre ellos algunos grupos de la Nueva Era que incorporan la veneración de Cristo junto a Buda, y otras divinidades (ver ejemplo en Hechos 17:18-34).

Finalmente, yo añadiría a esta categorización de Schreiter un cuarto tipo, el caso del evangelicalismo popular. Esto sucede cuando el cristianismo es invadido por fuerzas seculares que buscan satisfacer las necesidades inmediatas de las masas, de forma fácil, y manipulada, sin mucho compromiso con Cristo como Señor. Así la congregación crece en número, pero no necesariamente en la madurez en Cristo. En América Latina encontramos dos expresiones que comúnmente se encuentran en algunas megaiglesias: primero, aquellas iglesias evangélicas orientadas por un sistema de marketing para el proselitismo, y el uso de sicología popular (autoayuda) en sus mensajes y formación doctrinal; y segundo, aquellas iglesias con una estructura monolítica neoapostólica, con rígidos programas celulares de iglecrecimiento, y una doctrina de prosperidad mágico-financiera, y la guerra espiritual (ver caso de adoración a los ángeles en Colosenses, donde Pablo ataca el problema presentando el himno Cristológico de en 1:15-20, con expansión de la idea en 2:9-15; y como Pablo desarrolla el tema del poder espiritual en Efesios especialmente en 6:10-20).

Schreiter también presenta tres tipos de sistemas duales de creencias. En estos sistemas existe el elemento de préstamo, pero no de mescla, donde varios sistemas coexisten (ver prohibición matrimonial interétnica en el Antiguo Testamento: Éxodo 34 16, Números 26:1-4, Deuteronomio 7:1-5, Jueces 3:5-6, 1 Reyes 6:1-5, Nehemías 13:26).

El primer sistema presenta al cristianismo y cualquier otra tradición religiosa como dos distintas tradiciones, pero ambas se practican lado a lado (ver ejemplo en Ezequiel 8:9-17). Esto ilustra folk 1 en América Latina como los y las Aymara, entre otros grupos indígenas, que pueden practicar su fe, a la misma vez que se mantienen como miembros Católico-Romanos.

En el segundo sistema dual, el cristianismo es practicado en su integridad, pero se incorporan ciertos elementos prestados de una segunda tradición religiosa, pero son elementos incompatibles con el cristianismo (ver ejemplo en Jeremías 7:17-19). En este caso el cristianismo es la fe primaria, pero se mescla con elementos incompatibles de una fe secundaria. Un ejemplo de esto es visible en América Latina cuando se visitan templos Católico-Romanos donde la mayoría de la población es indígena. En las afueras del templo, o muy cerca, se encuentran santuarios a otras deidades indígenas. En la práctica, estas personas no ven ningún conflicto al participar de ambos sistemas.

En el tercer sistema incluye como algunos cristianos encuentran problemático el ser fieles a su fe, a su identidad nacional. Por ejemplo algunos conversos en países islámicos donde es difícil ser fieles a su ciudadanía y prácticas culturales mientras son cristianos. Aun más, el ser evangélico parece ser incompatible con el ser latinoamericano, pues muchas de las tradiciones latinoamericanas tienen su origen en el Catolicismo Romano.

Religiosidad popular: amenaza u oportunidad

Cristo vino predicando el Reino, y en América Latina no hemos quedado con la iglesia. El Reino como tema teológico está ausente en nuestras iglesias, y el evangelio no ha logrado penetrar todas las capas sociales. Primero, seguimos inmersos en cuatro paredes con una religión alta importada, y sincrética o dual (influenciada por el modernismo). El sincretismo y los sistemas duales son producto de una pobre contextualización teológica y ministerial. La iglesia debe ser auto crítica de la herencia moderna e importada en nuestras denominaciones e iglesias. Segundo, no podemos concebir la religiosidad popular como inherentemente negativa, pues puede responder también a elementos de contextualización.  Así que la mejor manera de combatir el sincretismo y los sistemas duales es considerando su dinámica religiosa y sociocultural, respondiendo a las preguntas del pueblo; y reconociendo que nuestra fe evangélica contiene elementos duales y sincréticos en su naturaleza.

Es importante considerar que los seres humanos adquirimos nuevos conocimientos sobre los viejos conocimientos. No somos pizarras en blanco. La antigua fe no borra inmediatamente al adquirir la nueva fe. La conversión es un proceso de crecimiento, y un buen discipulado es sumamente importante. La formación de nuevos creyentes es vital, pues al encontrar vacíos o respuestas sin solución, la tendencia es responder a tales preguntas en su antiguo sistema religioso, o en otro sistema religioso. Por tanto, es crucial con evangelio del Reino, atender pastoralmente con mucha sensibilidad, y atención, todas las respuestas que las personas explícita o implícitamente se hacen en cuanto a la religión alta, o desde una perspectiva de la religión baja.

Referencias Bibliográficas

Allison, Norman.  ¡Asegúrese que se está comunicando correctamente! [Este articulo fue publicado originalmente en inglés como “Make sure you’re getting through” en la Revista Evangelical Missions Quaterly Abril 1984 pp.164-170. [Versión electrónica, traducción al español por Osías Segura, 2003].

Hiebert, Paul. “La falla del medio excluido”. [Este articulo fue publicado originalmente en como “The fall of the excluded middle” en la revista Missiology, de Enero de 1982, pp. 38-41. Versión electrónica, traducción al español por Osías Segura, 2003].

Schreiter, Robert.  Constructing local theologies. Maryknoll, NY: ORBIS, 2002.

Miguez Bonino, Jose. Faces of latin american protestantism. Grand Rapids, MI: Wm. B. Eerdmans Publishing Co, 1997.

Turner, Harold W.  Living Tribal Religions. West Sussex, Ward Lock Educational Co Ltd  1971.

Osías Segura

Autor: Osías Segura

Profesor adjunto en Fuller Theological Seminary



No te lo pierdas

Recibe lo último en noticias, contenido, y más de Ayuda pastoral —¡inscríbete hoy!