Los cristianos por siglos han sostenido que la revelación de Dios dada en las escrituras no cambia, no evoluciona, es perfecta; no progresa, es completa,  ha sido dada una vez a los santos y es la misma ayer hoy y por los siglos. No así con los medios portadores de la bendita revelación, en el transcurso de la historia han evolucionado, transformándose en portadores cada vez más adecuados de la palabra de Dios.

El inicio de la evolución de los medios se dio con la tabla de piedra, grabada con diez mandamientos por el dedo de Dios. Fue un avance rudimentario pero un avance no obstante: dio nacimiento a la palabra de Dios escrita. Se utilizaron diferentes clases de tablas al comienzo. En Egipto eran tablillas de arcilla que se grababan estando húmedas con la escritura cuneiforme.  Entre los hebreos se utilizaron tablillas tanto de piedra (Job 19:24),  como de arcilla, de madera con capa de cera aludidas en diversas citas bíblicas (Isa. 30:8, Hab. 2:2, Luc. 1:63) o aun de metal (Exo. 28:36). No obstante, el medio principal ingeniado por el avance humano fue el papiro. Derivado del Cyperus papyrus, una planta cuya fibra era usada para tejer rollos de diferentes tamaños, permitió la escrituración de la revelación completa de Dios en múltiples rollos que a diferencia de las tablillas eran de más sencilla fabricación. Para mejorar la durabilidad con el tiempo se dio lugar a manuscritos de piel de animal. Con todo, estos medios eran disponibles a la minoría, pues si bien se dieron tomos de la biblia completa tal como el Códice Amiatinus, esta fue copiada manualmente, y no era muy portable: requirió la piel de 1500 novillos y el tomo pesaba 75 libras. En resumen, el pergamino y la piel; sirvieron más para la preservación que la proliferación del texto sagrado.

En la edad media la tecnología de los medios dio un avance extraordinario con el advenimiento de la imprenta: la primera Biblia completa con potencial de producción masiva. Una inédita oportunidad para que el cristiano pudiera tener una copia personal de las escrituras completa. Al comienzo, sin embargo, estas copias eran incosteables para la mayoría. Cada Biblia costaba 30 florines, el equivalente al sueldo de 3 años de un secretario oficinista. Pero con el paso de los siglos la imprenta permitió una nueva era de estudio bíblico con millones de gentes alrededor del mundo disfrutando de una copia personal de las escrituras completas.

En esta época somos espectadores y exploradores de una nueva era digital la cual ha generado una épica transformación de los medios.  Evaluando en términos históricos este adelanto ha sido tan contundente como el del papiro a la imprenta. Para comenzar, este medio ha multiplicado la proliferación de las escrituras derramándolas en toda gama de pantallas como la televisión, los organizadores portátiles, los teléfonos personales y por supuesto la computadora.

El texto digital ha detonado en una explosión de conocimiento bíblico logrando ángulos de estudio antes imposibles. Nos permite llevar en un computador varias Biblias y cientos de libros de temas bíblicos; nos ofrece un texto no estático sino dinámico que permite generar y regenerar planes de lectura bíblica a nuestro gusto. Aún más, nos permite enlazar textos para saltar de versículo a versículo de tema a tema; nos permite tener una Biblia con múltiples capas de información para zambullirnos en la riqueza de significado de los idiomas originales y del entorno cultural que yace detrás de cada palabra en nuestras Biblia; nos permite búsquedas de nuestras Biblias que abarquen hasta la última jota y tilde del contenido. En resumen el texto digital ha investido al hombre común con recursos de estudio inconcebibles a los cristianos de antaño.

¿ Cuáles son concretamente estos súper-medios disponibles a nosotros para un estudio bíblico penetrante?  Hoy día tenemos varias opciones de estudio bíblico digital. El internet es uno de estos medios revolucionarios en donde podemos nosotros encontrar miles si no cientos de miles de recursos de estudio bíblico.  Lamentablemente esta es una red digital gigantesca que atrapa lo bueno junto con lo mediocre y lo malo. De modo que cada búsqueda que hacemos requiere trabajo de pepenador; descartar la basura para poder llegar a lo nutritivo.

Además del internet tenemos a nuestra disposición toda clase de artefactos portátiles equipados hoy día con Biblias y libros de estudio bíblico. Su portabilidad los hace idóneos para realizar lecturas y estudios bíblicos en cualquier lugar en donde no es adecuado encender la computadora.

Para aquellos que les gusta ir al paso de la vanguardia tecnológica existe el software bíblico para computadora el cual ha logrado los mayores avances en estudio bíblico. El software permite con el simple movimiento de un clic, entre otras cosas, ver múltiples Biblias lado a lado para compararlas y analizarlas; desglosar palabra por palabra los lenguajes originales de versículo o sección de estudio; desplegar listas de libros que tratan sobre el versículo o tema de estudio; localizar múltiples referencias paralelas al versículo de estudio; abrir biografías bíblicas completas de personajes en cada versículo; crear áreas de trabajo con nuestros libros y Biblias favoritas cargables con solo un clic; hacer búsquedas de palabras y temas a lo largo de cuantiosas bibliotecas. En resumen realizar estudios de las escrituras nunca antes imaginados.

Hoy día demos gracias a Dios por su revelación inmutable, y por el ingenio que Él ha dado a los hombres para inventar medios cada vez más adecuados a su palabra y para llevarnos a medios avanzados que nos brindan actualmente oportunidades insólitas de estudio bíblico.



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