En la crucifixión de Jesús estuvieron presentes cinco discípulos. Según los evangelios estaban 4 mujeres y un hombre. Las mujeres eran: María (madre de Jesús); la hermana de María (Salomé); María Magdalena y María la esposa de Cleofas. El hombre presente era Juan el apóstol (Mat. 27:56; Mar. 15:40; Juan 19:25-26).

Aparentemente son cinco personas distintas. Pero al parece había una conexión familiar entre Juan y la hermana de María porque en Mateo (27:56) dice que estaba la madre de Juan y Jacobo. Es decir que la hermana de María, Salomé, es la madre de Juan y Jacobo. “La hermana de la madre del Señor sería Salomé, a quien Juan no nombra por ser ella madre suya” (Jamieson, Fausset, Brown, 2002, p. 87).

¿Qué tipo de persona es Juan como primo hermano de Jesús? ¿Qué enseñanzas deja si vida para el cristiano de hoy?


Su familia

Juan, su padre Zebedeo, y su hermano Jacobo, fueron socios pescadores con Pedro y Andrés en Betsaida en los arroyos del Mar de Galilea (Mar 1:20; Luc. 5:10; Juan 1:44). No es correcto pensar que eran personas de las más pobres porque tenían su barca y sus jornaleros (Mar. 1:19), pero tampoco fueron personas ricas. En Palestina sólo entre 1-2% de toda la población era rica.

Generalmente se piensa que Juan era un hombre sin educación: “Pedro y Juan … eran gente sin estudios ni preparación” (Hech 4:13). Pero este versículo refiere a la preparación en la retórica griega y bajo de las enseñanzas de un rabino reconocido por la aristocracia. La mayoría de judíos fueron educados en la escuela conectada con la sinagoga.

Su mamá, Salomé, era fiel a Cristo incluso en la crucifixión estuvo presente cuando muchos huyeron (Mat. 27:56) y probablemente estaba entre las mujeres que apoyaron el ministerio de Jesús (Mar. 15:41). Por otro lado, se mostró ambicioso en cuanto a sus hijos, anhelaba un lugar privilegiado en el reino de Dios (Mat. 20:20-21).

Su carácter
Juan y Jacobo fueron conocidos como hijos del trueno (Mar 3:17), tal vez porque, al igual que Pedro, tenían una tendencia a ser compulsivos. También mostraban una tendencia ambiciosa (Mar. 10:35-45).

Pero esta personalidad fue afectada por Cristo. Juan fue llamado para ser un discípulo y apóstol (Mar 1:19-20;3:17), incluso formó parte del círculo íntimo de amigos de Jesús junto a Jacobo y Pedro (Mat 17:1; Mar. 5:37; 9:2; 14:33). Él supo mucho de lo que pasó en el ministerio del salvador.

Su vida fue completamente dedicada a Cristo y por eso quedó como el único testigo apostólico de la crucifixión (Juan 19:25-26); como el hombre confiable encargado de cuidar la madre de Jesús (Juan 19:25-27); y como el primer testigo apostólico de la tumba vacía (Juan 20:4).

También, lastimosamente, experimentó la muerte a espada de su hermano, Jacobo, como el primer mártir apostólico (Hech 12:2).

Su ministerio
De Cristo, Juan aprendió el mensaje del evangelio y desarrolló la habilidad de predicar. Por eso se encuentra Juan como compañero de Pedro en la formación de la iglesia primitiva, conocido como columna de ella (Gál. 2:9). En este trabajo arduo, sufrió encarcelamiento y persecución (Hech. 3:1, 11; 4:1,13).

Esta dedicación al ministerio de predicar el evangelio y testificar de Cristo duró hasta su vejez y finalmente se lee de Juan preso en la Isla de Patmos por testificar de Cristo, probablemente en las finales del primer siglo durante el reinado de Domiciano (Apoc. 1:9). El historiador Eusebio describe este Emperador como el, “sucesor de Nerón por su hostilidad contra Dios” (Hist. Ecl., V.17)

Como otros apóstoles parte de su ministerio era exponer en forma permanente el mensaje de Jesús, y es conocido como autor del Evangelio, las tres cartas juaninas y el libro de Apocalipsis.

Actualización
De este resumen de la vida y ministerio del apóstol Juan, estas son algunas de las lecciones que se pueden sacar para los cristianos de hoy:

Primeramente, la influencia impactante de los padres cristianos sobre sus hijos . Cristo le enseñó a Juan, pero con el fuerte apoyo de su madre, y parece que también de su padre. Un pescador de una familia típica, cambió para ser una de las personas más famosas en el mundo y en el reino de Dios.

En segundo lugar, se ve el éxito de una vida dedicada a Cristo. Él pasó por diferentes épocas en su ministerio: como apóstol acompañando a Jesús, predicando con Pedro, y preso en Patmos escribiendo Apocalipsis. No era un hombre perfecto: a veces ambicioso e impulsivo, pero entregado a Cristo desde el principio hasta la muerte. Todavía su testimonio está con nosotros.

Finalmente, era un hombre humilde. No menciona su propio nombre como autor del evangelio, y tampoco el nombre de su madre. Cuando se describa a sí mismo, se refiere a lo que Cristo ha hecho en su vida: El discípulo amado por Cristo (Juan 13:23; 19:26; 20:2, 21:7, 20, 24). El reconoce que todo su éxito es por causa del amor de Dios.

Existe la tentación de pensar que Juan tenía privilegios especiales con la conexión familiar. Pero, ¿qué dijo Cristo en cuanto a sus familiares? “Tu madre y tus hermanos están afuera y quieren verte —le avisaron. Pero él les contestó: —Mi madre y mis hermanos son los que oyen la palabra de Dios y la ponen en práctica” (Luc. 8:20-21).

Esta es la promesa para los cristianos de hoy.

David Ford

Autor: David Ford

Editor de Recursos Teológicos



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