Estimado hermano, se ha preguntado usted, ¿cual es la verdadera estructura de la Iglesia de Cristo? Nosotros como Bautistas, siempre hemos dicho, que el gobierno de la Iglesia es una democracia. Que la última palabra en todo asunto relacionado con la misión, programación y estrategia de la Iglesia, resta en la congregación.

En la Biblia no hay una forma definida. Tampoco hay una estructura firme y fija relacionada con el cuerpo de Cristo. Sabemos claramente que Cristo es la cabeza y cimiento de la Iglesia. Que El la compró con Su sangre. Que El es quien la habita por medio de Su Santo Espíritu. Que El la protege y la nutre con sus promesas y Su presencia. Los doce apóstoles originales, no nos dan una estructura formal. Pablo es el único que nos da una idea y base para guiarnos. No encontramos un gobierno, democrático, episcopal o presbiteriano en las epístolas. El más cercano es el episcopal. (no abizpal).

Pablo nos presenta al pastor-maestro como el encargado de apacentar, capacitar y guiar la grey, donde Dios lo ha puesto como el líder. En Efesios 4, la palabra dice que los líderes, son regalos de Dios hacia la iglesia, para su edificación y para que los miembros hagan la obra del ministerio.

En la Biblia no encontramos comités, como la mayoría de nuestras iglesias funcionan en nuestro día. La burocracia que hemos implantado en nuestro tradicionalismo anti-bíblico, esta arruinando e impidiendo el crecimiento del Reino de Cristo.

Nosotros en nuestra ignorancia, hemos hecho de la Iglesia del Cristo no “UNA CRISTO CRACIA” no una democracia, sino una desgracia. En las sesiones de negocios, hay mas disensiones y pleitos que en algunas cantinas. Un profesor de Biblia describió las sesiones de negocios nuestras con las palabras de Hechos 19:32 que dice: “Entre tanto, en la reunión, unos gritaban una cosa y otros otra, porque la gente estaba alborotada y la mayor parte ni sabía para que se habían reunido”. DHH

Parece que la Iglesia en Corinto había desarrollado una democracia, la cual Pablo corrigió en la primera epístola. Claramente, enseña que Cristo es el Fundamento y todos nosotros somos colaboradores de Dios. El único que tiene derecho en la congregación es el Dueño.

Hay iglesias con hermanos que se creen los capataces del pastor, el único líder que la Biblia reconoce como el responsable por la iglesia, es el pastor (Hebreos 13:17) Cuando el pastor es llamado por Dios y no es un asalariado, Dios bendice y desarrolla una congregación saludable y por lo tanto reproductiva. Recuerde esto, “la tradición es buena, saludable y constructiva, porque es la fe viva de los muertos. Pero el tradicionalismo, es destructivo, maligno y diabólico, porque es la fe muerta de los vivos”. Y eso abunda en nuestras iglesias en el siglo 21. Y yo he sido culpable de fomentar y establecer esa clase de estructura.

Una iglesia saludable, no funciona con comités elegidos por la congregación, funciona con líderes llamados por el Espíritu Santo. Y su trabajo no es de comité, es de ministerio al Señor. Y generalmente, es el pastor el que los descubre y los presenta a la congregación.

¿Saben ustedes porque no hay estructura fija en la Biblia para la iglesia? Porque Dios en su plan y sabiduría, lo dejó así, para que la iglesia se desarrollara en diferentes países y diferentes culturas del mundo. El pueblo hispano es muy diferente al anglosajón, el árabe, muy diferente al africano, Etc. Etc. Pero en las culturas y costumbres diferentes, la Biblia funciona perfectamente. ¡Gloria Dios!

La Iglesia del Nuevo Testamento puede funcionar muy bien en una dictadura socialista, como en una democracia Occidental. Además puede florecer en una cultura católico romana, como en la cultura Hindú o musulmana. Cristo y Su palabra es la misma en todo lugar. Cuando la Palabra es presentada y enseñada, el Espíritu Santo la aplica de acuerdo a la cultura del pueblo. No es la cultura la que determina y cambia la Biblia, es la Biblia que influye y cambia la cultura.

El latino en su mayoría viene de un fondo y cultura católico romana, por lo tanto al recibir a Cristo desarrolla mejor en un ambiente, donde la burocracia es limitada. Donde el pastor es líder y administrador del grupo. Cuando la Iglesia acepta la Biblia como la Palabra inerrante de Dios, no puede ni debe usurpar el Señorío de Cristo, con una democracia del pueblo. Si obedecemos Su palabra, seremos sumisos y obedientes, en Cristo, al que Dios ha puesto como obispo de la Iglesia.

Pregunta usted; ¿Y como sabemos que el pastor que tenemos es llamado de Dios? Muy fácil, “…Por sus frutos los conoceréis” dice Mateo 7:15-20. El fruto pastoral, o la credencial que porta, no son los títulos académicos, no es la habilidad de predicar, no es el carisma que posee, y todo eso es bueno.

  1. Predica la Palabra a tiempo y fuera de tiempo.
  2. Sus planes, métodos y estrategias están surgiendo efecto.
  3. Su vida y testimonio familiar son sanos y ejemplares.
  4. Esta marcado el paso en el área de evangelismo y discipulado. En ello hay evidencias contundentes de su llamado divino.
  5. Es relacional en su vida. Puede trabajar y conoce las relaciones humanas.

El hecho que un pastor tenga estudios teológicos, que sea licenciado y ordenado al ministerio, no garantiza su efectividad pastoral. La evidencia está en las vidas que ha tocado y que está tocando. También es importante reconocer que en las congregaciones que haya pastoreado, se sigue hacia delante porque dejó bueno cemento. La obra de un pastor es más evidente, cuando renuncia de su puesto y la iglesia sigue creciendo.

El hecho que un pastor predique bonito, enseñe bien y que su carisma sea dinámico y apasionado, no garantiza crecimiento. Al final de todo el asunto, es el rastro que ha dejado en donde ha servido. ¿Tiene cambio en su bolsillo? Hay autoridad moral, por el ministerio desarrollado, no por los dones, talentos o títulos poseídos.

  • En Efesios 4, Pablo describe el trabajo primordial del pastor. Capacitar y discipular.
  • En 1 de Pedro 5, el apóstol describe la conducta del pastor. No un déspota, ni asalariado.
  • En Hebreos 13:17, el escritor describe la responsabilidad del pastor. Tendrá que rendir cuentas al Dueño.

La posición pastoral demuestra una posesión personal del llamado de Dios y una pasión obsesionada por la iglesia de Cristo.
Una congregación pastoreada por UN SIERVO, seguirá, honrará y obedecerá a tal líder. Y Dios premiará y multiplicará las ovejas. Por favor, escuche lo que he dicho. No dije un teólogo ni que debe de serlo, no, dije un gran y elocuente orador, tampoco dije un genio, y puede serlo. ¡DIJE UN SIERVO! (Juan 13) Un buen pastor es, capacitador, delegador, visitador u ovejero, evangelizador y un seguidor. A esta clase de pastorado, yo le llamaría, pastorado encarnacional. Cuando el DNA del siervo es totalmente Cristo céntrico. Donde Cristo es encarnado en la vida y ministerio del hombre de Dios. Cuando Cristo es tangible en todo lo que decimos y hacemos como siervos de El. Es cuando Cristo y sólo Cristo recibe la honra y gloria. El es el Buen pastor, el Gran pastor y el príncipe de los pastores. El nos dice: “Aprended de Mí…” El nos invita; “Venid en pos de Mí, Yo os haré pescadores de hombres” El nos dice; “Yo soy el buen pastor y el buen pastor su vida da por las ovejas”.

ADORACION VERDADERA

Qué es adorar? ¿Son adorar y cantar sinónimos que representan la misma actividad? Si es así, ¿qué tipo de melodías son las que le agradan al Dios del universo? Jesús afirmó que el Padre Celestial busca verdaderos adoradores que lo adoren en espíritu y en verdad (Juan 4:24) La adoración es central para la vida de los hijos de Dios. Por lo tanto, es importante saber que es y como hacerlo correctamente.

Jesús, a través de su sacrificio por los pecadores en la cruz, permite que podamos disfrutar de una relación personal con Dios. Por medio de la fe en Cristo, los cristianos no necesitamos intermediarios para acercarnos al Creador. Por lo tanto, la Biblia afirma, “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro” (Hebreos 4:16)

La palabra usada en el Antiguo testamento para “adorar” significa “postrarse”. La idea es inclinarse completamente hasta el suelo con una actitud de reverencia absoluta. Dios es el soberano del universo y debemos acercarnos a Él con el asombro de estar ante su majestad. Isaías 6 y Apocalipsis 4 nos muestran una descripción de la grandeza del Creador y como la admiración y la reverencia son imprescindibles ante su magnificencia.

La palabra más común usada en el Nuevo Testamento para “adorar” significa “inclinarse para besar”. Aunque la idea de hacerlo con reverencia está implícita, la adoración refleja una relación cercana. El Padre Celestial nos ama tanto que nos ha hecho sus hijos (1 Juan 3:1) Tenemos acceso directo a Dios como cualquier hijo lo tiene con sus padres.

La verdadera adoración une las imágenes de la relación cercana con el Padre y la reverencia ante el Dios majestuoso. Como cristianos debemos acercarnos a Dios conscientes de ambos elementos. Podemos ir ante Dios libremente, pero sin olvidarnos que Él está en su trono. Por lo tanto, Dios no es un mago o un sirviente a nuestro servicio sino el Rey de reyes y Señor de señores. Nuestra relación con Dios está regulada por Él no por nosotros o nuestros deseos.

La adoración no es un tipo de música o incluso un culto religioso sino un estilo de vida. Adorar significa vivir para el Señor. La adoración es deleitarse en una comunión cercana con el Dios soberano. Nosotros adoramos a Dios cuando le obedecemos, cuando vamos ante su presencia con un corazón puro. Haga del Salmo 33:1 su lema para adorar al Señor: “Alegraos, OH justos, en Jehová; en los íntegros es hermosa la alabanza”.

Daniel Sotelo

Autor: Daniel Sotelo

Nacido en Guadalajara, Jalisco, emigró a los Estados Unidos en 1950. Estudio en California Baptist University y en el Golden Gate Baptist Tehological Seminary, obteniendo su bachillerato y fue recientemente honrado con un doctorado. Desde 1954 ha sido pastor en 4 iglesias y ha servido como moderador en tres Asociaciones bautistas en diferentes áreas de California. Ha sido presidente del Compañerismo Bautista Nacional y de California, además de servir como Vice-presidente de la Convención Bautista de California. Ha viajado y predicado en 55 países.


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