El ser reclutado es un privilegio, pero el ser voluntario es una gran bendición. Es la necesidad que suplimos, no la notoriedad que buscamos. Cree lo que Dios dice. Cree lo que Dios hace. Cree lo que Dios dice que eres y cree lo que Dios dice que puedes ser y hacer.

Cuando el pastor o líder deja de crecer, es cuando cesa de ser guía. Las bases fundamentales del ministerio, no es nuestra habilidad o carisma, es nuestro carácter y nuestra integridad.

Al momento de ser llamado o nombrado líder o pastor de una iglesia, en ese momento, te has convertido en el líder del grupo. ¿Qué clase de líder? Todo depende de ti.

Recuerda, sin un líder visionario, positivo y agresivo, nada sucede. “Donde no hay visión el pueblo perece.” Todo comienza en tu corazón y en tu habilidad de soñar.

La mayoría de nuestros problemas y deficiencias numéricas y de tono espiritual, están sobre los hombros del líder. No culpes la situación, las circunstancias, los hermanos difíciles y tradicionalistas, Etc. Etc. Todo está en la forma en la que tú como pastor o líder, enseñas las verdades bíblicas. Sí, mi querido hermano, con mucho respeto y cariño te vuelvo a decir, el problema eres tú y solo tú. Porque la Palabra de Dios es tan poderosa hoy, como lo fue en los tiempos de Pablo. Y “Su palabra no vuelve a El vacía.” No culpes la situación, los tiempos malos o las circunstancias. Tú eres el chofer del automóvil, tú eres el capitán de la nave y la brújula o el timón, lo llevas tú mi hermano.

Si eres joven, e inexperto, aprende, busca un mentor. Si sabes que Dios te ha llamado, ten cuidado, “que nadie tenga en poco tu juventud” o tu falta de experiencia, pero se diligente en aprender y ser modelo o ejemplo a todos los creyentes (1 de Timote 4:12) La edad no es un requisito, pero si es una gran oportunidad, a cualquier edad, de causar cambio y ser de influencia positiva.

Si dudas de tu llamado, has la pregunta, o simplemente, ve hacia atrás de ti, ¿hay gente siguiéndote? Si la hay, sigue adelante, pero si no, busca la dirección del Espíritu de Dios en tú vida. Si alguien te cree, te seguirá. Credibilidad, o como dijo un hermano, “¿tienes cambio en la bolsa, tienes autoridad moral para dirigir?” Busca ayuda. Lee Jeremías 6:16 y Filipenses 4:8. Busca un hermano con cayos pastorales y pégatele.

Aunque yo creo que en el líder natural hay algo innato, sé también que es posible aprenderlo y siempre superar. Como por ejemplo, hombres como Emiliano Zapata, sin letras, pero de gran coraje y visión. La gente le seguía y moría por el. Hombres como Don Benito Juárez y Winston Churchill, capacitados, bien estudiados, pero no sobresalieron hasta que el desafío surgió y ellos respondieron.

En Marcos 3:14 dice: “…Y estableció a doce, para que estuvieran con El, y para enviarlos a predicar.” Y que bonito es leer en Hechos 4: 13, dice: “…Y les conocían que habían estado con El (Jesús).” Compañía con Jesús, produce, confianza, coraje y compasión. Si tú hermano pastor o líder, estableces un grupo, hombres y mujeres que tú crees capaces y fieles y los apartas contigo, los capacitas, les das de tú vida, corazón y visión. Los que tú crees que tienen chispa, que puede ser encendida en un fuego espiritual, a esos dales la Palabra y capacítalos para la obra del ministerio. Tú eres el modelo de Cristo. Tú tienes la autoridad bíblica y tienes el permiso de la iglesia. Enséñales y hazlos discípulos, discipuladores. Tú eres el que marca el paso. Tú eres el líder que ellos ven y que imitan. Mucho del liderazgo, es captado, no enseñado.

Nadie en tu congregación, debería estar en nivel más elevado espiritualmente hablando, que tú. Si los hay, llámales y hazlos tus aliados y canales de la gracia de Cristo. No te sientas amenazado, pero tampoco creas ser el súper hombre. Recuerda Filipenses 3:12-15. Nunca creas que has llegado. Piensa y recuerda que sólo hay una multitud que no cambia, y esa se encuentra seis pies bajo tierra. Pon tus ojos en Cristo, El es el Autor y consumador de nuestra fe y ministerio. El es el buen Pastor y Príncipe de los pastores.

Daniel Sotelo

Autor: Daniel Sotelo

Nacido en Guadalajara, Jalisco, emigró a los Estados Unidos en 1950. Estudio en California Baptist University y en el Golden Gate Baptist Tehological Seminary, obteniendo su bachillerato y fue recientemente honrado con un doctorado. Desde 1954 ha sido pastor en 4 iglesias y ha servido como moderador en tres Asociaciones bautistas en diferentes áreas de California. Ha sido presidente del Compañerismo Bautista Nacional y de California, además de servir como Vice-presidente de la Convención Bautista de California. Ha viajado y predicado en 55 países.


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