INTRODUCCIÓN

Continuamos con nuestro estudio en este increíble libro de los principios. Al proseguir con la descripción de la creación del universo, llegamos al tercer día, en donde encontramos la separación de la tierra y los mares y la creación de la vegetación. Moisés escribe:

GÉNESIS 1:9-13: 9Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así. 10Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares. Y vio Dios que era bueno. 11Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. 12Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno. 13Y fue la tarde y la mañana el día tercero.

REPASO:

En los versículos 6 al 8 estudiamos el segundo día de la creación. Durante este día, Dios creó los cielos y en el versículo 8, Moisés concluye este día diciendo, “Y llamó Dios a la expansión Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo”. Los versículos 9 al 13 entonces, siguen esta descripción de la obra creadora de Dios, enfocándose en el tercer día.

En el segundo y tercer día de la creación, Dios convierte el caos del versículo 2 en un lugar habitable. Estos dos días entonces, son clave en la semana de la creación y debido a su importancia, vemos que Dios lleva a cabo obras monumentales (MacArthur, 88).

PROPOSICIÓN: En este pasaje vemos la gloria de Dios desplegada en la separación de la tierra y los mares, y la creación de la vegetación, y esto nos lleva a adorarlo (Ap. 4:11).

Podemos dividir este pasaje en dos partes:

I. La separación de la tierra y los mares (vv. 9-10)
II. La creación de la vegetación (vv. 11-13)

EN PRIMER LUGAR, AL LLEGAR AL TERCER DÍA, MOISÉS DESCRIBE…

I. La separación de la tierra y los mares// (vv. 9-10)

Y aquí encontramos cuatro elementos:

A. El medio (v. 9ª)
B. El cumplimiento (v. 9b)
C. La designación (v.10ª)
D. El veredicto (v. 10b)

Noten…

A. El medio (v. 9ª)

9 Dijo también Dios:

Estas son las mismas palabras con las que inicia la descripción de la obra creadora de Dios en cada uno de los seis días (vv. 3, 6, 11, 14, 20, 24).

Mejor traducido, “Y dijo Dios”. La palabra dijo es la misma palabra que se usa en el 1:3, 6 y 11 y a lo largo del capítulo 1. Esta palabra es usada más de 5,000 veces en el AT.

Una vez más notamos el poder de Dios, quien solo con decir algo, lo lleva a cabo, sin esfuerzo alguno.

¡Qué increíble realidad del poder de Dios! En referencia a este poder y en contraste a los dioses falsos, Jeremías escribe en Jeremías 10 versículos 12 y 13:

“El que hizo la tierra con su poder, el que puso en orden el mundo con su saber, y extendió los cielos con su sabiduría; a su voz se produce muchedumbre de aguas en el cielo, y hace subir las nubes de lo postrero de la tierra; hace lor rlámpagos con la lluvia, y saca el viento de sus depósitos”.

Y noten lo que dijo Dios…

Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco.

Júntense también se puede traducir “recoléctense”.

Dios está mandando a las aguas que están debajo de los cielos. Estas aguas son las mismas aguas del versículo 7, “…las aguas que estaban debajo de la expansión”. Y como ustedes recordarán, esta frase se refiere a las aguas subterraneas que formaban los mares y los ríos.

y descúbrase lo seco.

La implicación aparentemente es que la tierra ya estaba debajo de las aguas. Recordemos que al inicio del tercer día, la superficie de la tierra aún está cubierta con agua.

En el primer día, Dios divide la luz de las nieblas; en el segundo, el agua de arriba del agua de abajo y en el tercer, la tierra del mar.

B. El cumplimiento (v. 9b)

Y fue así.

Fue tal y como Dios lo decretó. Aunque el texto es breve en su explicación, no perdamos de vista la magnitud de lo que sucedió. Dios mandó al principio del versículo 9, Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco.

Y fue así. Y sucedió. Al mandato de Dios, empezaron a salir a la superficie roca y tierra y conforme subía, el agua se depositaba en varios depósitos conectados entre sí.

C. La designación (v.10ª)

10 Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares.

Es posible que este era un solo continente, ya que las aguas, de acuerdo al versículo 9, fueron juntadas en un lugar. Muchos géologos en nuestro día creen que los continentes que tenemos hoy, muestran evidencias de que eran parte de un solo continente enorme. Es posible que los continentes se separaran durante el Diluvio (Gn. 7:11).

También es posible que hubieran varios continentes, ya que el versículo 10 llama a la reunión de las aguas mares—esta palabra es plural, “mares”, no “mar”. La implicación posible es que las aguas estaban en un lugar, pero contenidas en diferentes lugares y conectadas entre sí.

Noten que la tierra, aunque estaba debajo del agua, fue descubierta y estaba seca porque eso fue lo que Dios dijo, lo que decretó que sucediera. No salió lodo debajo del agua, sino tierra seca—instantáneamente.

En Job 38:8-11, encontramos una descripción de lo que sucedió en el tercer día de la creación:

8 ¿Quién encerró con puertas el mar, cuando se derramaba saliéndose de su seno,
9 cuando puse yo nuebes por vestidura suya, y por su faja oscuridad.
10 Y establecí sobre él mi decreto, le puse puertas y cerrojo.
11 Y dije: Hasta aquí llegarás, y no pasarás adelante, y ahí parará el orgullo de tus olas!

El Salmo 104:5 al 9 también lo describe:

5 El fundó la tierra sobre sus cimientos; no será jamás removida.
6 Con el abismo, como con vestido, la cubriste; sobre los montes estaban las aguas.
7 A tu reprensión huyeron; al sonido de tu trueno se apresuraron;
8 Subieron los montes, descendieron los valles, al lugar que tú les fundaste.
9 Les pusiste término, el cual no traspasarán, ni volverán a cubrir la tierra.

Proverbios 8:27 al 29 es otro pasaje que afirma esta verdad:

27 Cuando formaba los cielos, allí estaba yo; cuando trazaba el círculo sobre la faz del abismo;
28 Cuando afirmaba los cielos arriba, cuando afirmaba las fuentes del abismo;
29 Cuando ponía al mar su estatuto, para que las aguas no traspasasen su mandamiento; cuando establecía los fundamentos de la tierra,

Desde la creación vemos el poder y control de Dios sobre los mares de la tierra…una parte tan inmensa de la creación.

Cuando nos ponemos de pie frente al mar, realmente es imponente ver su tamaño y fuerza, ¿no es cierto? Sin embargo, esa enorme parte de la creación está bajo el control absoluto de Dios, y esto es una probada del poder del Todopoderoso.

En Isaías 51:11 al 15, Dios consuela a Sión recordándoles que no tienen que temer a sus opresores, cuando su Dios es el Creador del universo. Y en este pasaje, hace referencia a su control sobre el mar.

11 Ciertamente volverán los redimidos de Jehová; volverán a Sion cantando, y gozo perpetuo habrá sobre sus cabezas; tendrán gozo y alegría, y el dolor y el gemido huirán.
12 Yo, yo soy vuestro consolador. ¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo de hombre, que es como heno?
13 Y ya te has olvidado de Jehová tu Hacedor, que extendió lso cielos y fundó la tierra; y todo el día temiste continuamente del furor del que aflige, cuando se disponía para destruir. ¿Pero en donde está el furor del que alfige?
14 El preso agobiado será libertado pronto; no morirá en la mazmorra, ni le faltará su pan.
15 Porque yo Jehová, que agito el mar y hago rugir sus ondas, soy tu Dios, cuyo nombre es Jehová de los ejércitos.

Ciertamente un principio entre otros que aprendemos de este pasaje, es que no debemos temer al Hombre, sino a nuestro Dios—el Creador del universo y que está en control del mar.

Este control sobre los mares ciertamente es una probada del inmenso poder de Dios. Y este control sobre los mares es una evidencia de la deidad del Señor Jesucristo, como lo vemos en Lucas 8:24 y 25, en el mar de Galilea, cuando les da una de las más asombrosas muestras de poder a los discípulos:

24 Y vinieron a él y le despertaron, diciendo: ¡Maestro, Maestro, que perecemos! Despertando él, reprendió al viento y a las olas; y cesaron, y se hizo bonanza.
25 Y les dijo ¿Dónde está vuestra fe? Y atemorizados, se maravillaban, y se decían unos a otros: ¿Quién es éste, que aun a los vientos y a las aguas manda, y le obedecen?

D. El veredicto (v. 10b)

Y vio Dios que era bueno.

Tal como en el versículo 4, vio Dios que era bueno. Esto es, excelente, es adecuado para cumplir el propósito con el que Dios creó esto. De nuevo, el pecado aún no ha entrado en el universo.

Dios no dijo esto en el segundo día, pero ahora había cielo, mar y tierra—todo estaba listo para la vida, que aún no había sido creada.

FINALMENTE, EN SEGUNDO LUGAR, VEAMOS…

II. La creación de la vegetación// (vv. 11-13)

Aquí encontramos cinco elementos:

A. El medio de la creación de la vegetación (v. 11a)
B. La característica distintiva de la creación de la vegetación (v.11ª, v. 12ª)
C. El cumplimiento de la creación de la vegetación (v. 11b-12ª)
D. El veredicto de la creación de la vegetación (v. 12b)
E. El momento de la creación de la vegetación (v. 13b)

Veamos los elementos:

A. El medio de la creación de la vegetación (v. 11a)

11 Después dijo Dios:

B. La característica distintiva de la creación de la vegetación (v.11ª, v. 12ª)

11 Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra.
12 Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género.

Algunas personas dicen que esto no es posible llevar a cabo en cuestión de horas, debido a que la tierra aún estaría demasiado húmeda después de haber estado bajo el agua. Además, los enormes cambios en la superficie de la tierra, demandaría mucho más tiempo de lo que el texto dice.

Pero este argumento se basa en la ciencia, no en la Palabra de Dios. No es sorprendente que esto suceda, ya que en primer lugar, la Escritura lo dice (Jn. 17:17) y en segundo lugar, con Dios todo es posible (Mt. 19:26; Gn. 18:14).

Una vez más, las plantas aparecen por decreto divino, no por procesos evolucionarios.

Noten las tres palabras que Moisés usa para describir la vegetación: hierba verde se refiere a vegetación en general.

hierba se refiere a plantas herbaceas y…

árbol a árboles.

Noten que la hierba y el árbol dan semilla. Como ya lo mencionamos, Dios crea estas plantas listas para reproducirse—ya maduras.

Las múltiples maneras en las que las semillas se dispersan, muestran el increíble diseño de Dios—a través del aire, de animales, etc.

La semilla contenía la información genética necesaria para reproducirse según su género.

Esa frase se repite 10 veces en Génesis 1 y la palabra hebrea que se traduce género en la RV60, en cierta manera es equivalente a la palabra en español “especie”.

En este pasaje, la palabra se refiere a un grupo de organismos que tienen la capacidad de reproducirse entre sí mismos.

Este es un principio muy importante: cada organismo tiene un código genético determinado que determina todas sus características y es imposible cruzar la linea genética entre especies.

En otras palabras, los árboles solo pueden producir árboles de su mismo género…al igual que los animales, etcétera. Podemos tomar ciertas especies dentro de una misma categoría genética, para refinar ciertas características, pero en ningún momento podemos tomar dos géneros de plantas u organismos de géneros diferentes y esperar que haya un resultado.

Además no hay manera en la que plantas produzcan animales.

Esto obviamente refuta la idea evolucionaria que dice que todo ser vivo surgió a partir de un organismo vivo en común.

que su semilla esté en él, sobre la tierra.

La semilla contiene toda la información genética necesaria, para reproducir una planta del mismo género que la planta que tiene la semilla.

C. El cumplimiento de la creación de la vegetación (v. 11b-12ª)

Y fue así.

Dios crea la vida a partir de lo que no es vida. Esto es algo que la evolución no puede explicar de manera razonable. De hecho, es imposible, por definición, que algo que no tiene vida pueda “evolucionar”.

Noten que Dios creó las plantas antes que los animales…la evolución enseña que los animales marinos surgieron antes que las plantas.

D. El veredicto de la creación de la vegetación (v. 12b)

Y vio Dios que era bueno.

Al igual que en el versículo 10—en la separación de la tierra y las aguas—así también con las plantas. Tal como en el versículo 4, vio Dios que era bueno. Esto es, excelente, es adecuado para cumplir el propósito con el que Dios creó esto. De nuevo, el pecado aún no ha entrado en el universo.

E. El momento de la creación de la vegetación (v. 13b)

13 Y fue la tarde y la mañana el día tercero.

Esta frase se refiere a un día literal—terminó la
parte del día en la que hay luz e inició la parte del
día en la que hay oscuridad.

Recuerden que siempre que la palabra día (“yom” en hebreo) es usada en la Escritura, con un adjetivo numérico, se refiere a un día literal.

Al inició del tercer día, la tierra estaba cubierta de
agua…al final, en cuestión de horas, el planeta
tiene diferentes areas en las que hay agua, y la tierra seca tiene una increíble diversidad de colores y tipos de vegetación. Solo el Dios del universo puede hacer algo así.

CONCLUSIÓN

Una vez más, quedamos con la boca abierta ante el poder de dios. Y tal poder se vé desplegado en la separación de la tierra y las aguas…y la creación de la vegetación.

Luis Miguel Contreras

Autor: Luis Miguel Contreras

Nació en la Ciudad de México y se recibió con una licenciatura en administración de empresas de The Master’s College y maestrías en divinidad y teología de The Master’s Seminary. Mientras cursaba estos programas de estudios, sirvió como becario y más tarde como residente pastoral bajo el liderazgo del Pastor Henry Tolopilo. Mientras estuvo ahí, enseñó durante 4 años en el Instituto bíblico Logos, en Grace.

Después de haber sido ordenado al ministerio por los ancianos de Grace en Marzo del 2002, Luis fue enviado por esta misma iglesia como misionero a la Ciudad de México—en donde enseña en el Seminario Bíblico Palabra de Gracia y sirve como pastor de la Iglesia Cristiana Naucalpan. Él sirvió como corrector general y fue parte del consejo de traducción de La Biblia de estudio MacArthur en español. Él y su esposa Robin tienen tres hijos, Olivia, Rodrigo y Ana Gabriela.



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