INTRODUCCIÓN

Job 26:5 al 13, hablando del poder, de la grandeza de Dios, versículo 5, “Las sombras tiemblan en lo profundo, los mares y cuanto en ellos mora.

6 El Seol está descubierto delante de él, y el Abadón no tiene cobertura.
7 Él extiende el norte sobre vacío, cuelga la tierra sobre nada.
8 Ata las aguas en sus nubes, y las nubes no se rompen debajo de ellas.
9 Él encubre la faz de su trono, y sobre él extiende su nube.
10 Puso límite a la superficie de las aguas, hasta el fin de la luz y las tinieblas.
11 Las columnas del cielo temblan, y se espantan a su reprensión.
12 El agita el mar con su poder, y con su entendimiento hiere la arrogancia suya.
13 Su espíritu adornó los cielos, su mano creó la serpiente tortuosa…

Después de esta impresionante descripción del poder de Dios visto en la creación, en su poder creador, en su control sobre la creación…Job concluye en el versículo 14, He aquí, estas cosas son sólo los bordes de sus caminos…

En otras palabras, aún todo este despliegue de grandeza y poder sin igual, ¡no es más que una probada…una muestra microscópica de su poder!

Este es el Señor Jesucristo, el Verbo…aquel cuyo poder es tan grande que la creación del universo y su control sobre el mismo, no son más que el borde, una muestra microscópica de su poder.

Isaías también habló de la grandeza de Dios en el capítulo 40…noten los versículos 12 al 17…

12 ¿Quién midió las aguas con el hueco de su mano y los cielos con su palmo, con tres dedo juntó el polvo de la tierra, y pesó los montes con balanza y con pesas los collados?
13 ¿Quién enseñó al Espíritu de Jehová, o le aconsejó enseñándole?
14 ¿A quién pidió consejo para ser avisado? ¿Quién le enseñó el camino del juicio, o le enseñó ciencia, o le mostró la senda de la prudencia?
15 He aquí que las naciones le son como la gota de agua que cae del cubo, y como menudo polvo en las balanzas le son estimadas; he aquí que hace desaparecer las islas como polvo.
16 Ni el Líbano bastará para el fuego, ni todos sus animales para el sacrificio.
17 Como nada son todas las naciones delante de él; y en su comparación serán estimadas en menos que nada, y que lo que no es.

Versículo 26,

“Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién creó estas cosas; él saca y cuenta su ejército; a todas llama por sus nombres; ninguna faltará; tal es la grandeza de su fuerza, y el poder de su dominio”.

En otras palabras, Dios es tan grande, tan poderoso, que toda la humanidad delante de Él no es mas que menos que si no existiera.

No es sorprendente lo que el Salmista dice en el Salmo 113 versículo 5 y 6, “¿Quién como Jehová nuestro Dios, que se sienta en las alturas, que se humilla a mirar en el cielo y en la tierra?”

Escuche, Dios, el Señor Jesucristo…es tan sublime, tan excelso, es tan grande, tan poderoso, tan digno de toda adoración, que el hecho de mirar en el cielo y en la tierra es un acto de humillación para Él . Increíble verdad.

Y Continuamos con nuestro estudio en este increíble libro de los principios. Al proseguir con la descripción de la creación del universo, llegamos al cuarto y quinto día, en donde encontramos la creación de los astros, animales marinos y aves. Noten lo que dice Moisés en Génesis 1:14 al 23.

14 Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años,
15 y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así.
16 E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas.
17 Y las puso Dios en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra,
18 y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno.
19 Y fue la tarde y la mañana el día cuarto.
20 Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos.
21 Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno.
22 Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra.
23 Y fue la tarde y la mañana el día quinto.

REPASO:

En los versículos 9 al 13, vimos el tercer día de la creación. Como ustedes recordarán, Dios separó la tierra de las aguas y creó la vegetación en este día.

Del versículo 14 al 19, encontramos el cuarto día de la creación, mientras que los versículos 20 al 23 describen la obra creadora de Dios en el quinto día.

En Génesis 1:14 al 23 entonces, Dios crea los astros, seres marinos y aves, en el cuarto y quinto día de la creación.

Y vamos a dividir nuestro texto en los dos días que encontamos aquí:

I. LA CREACIÓN DE LOS ASTROS—CUARTO DÍA (vv. 14-19)
II. LA CREACIÓN DE LOS SERES MARINOS Y LAS AVES—QUINTO DÍA (vv. 20-23)

A partir del cuarto día, entramos a lo que podríamos llamar una segunda etapa en la semana de la creación.

Los primeros 3 días, son la primera etapa, mientras que los últimos 3, la segunda. Podríamos decir que en la primera etapa—días 1 a 3—Dios prepara la tierra para ser llenada y poblada. Mientras que en la segunda etapa—días 4 al 6—Dios empieza a llenar y poblar lo que preparó en los primeros 3 días.

Y de hecho, podemos ver un paralelo entre los primeros 3 días y los últimos 3 días:

1. En el primer día, Dios crea la luz; mientras que en el cuarto Dios llena, por decirlo así, la Creación con lumbreras.
2. En el segundo día, Dios crea el firmamento y las aguas abajo; mientras que en el quinto día, Dios llena este firmamento con aves y las aguas abajo con peces.
3. En el tercer día, Dios crea la tierra seca; mientras que en el sexto día, llena la tierra seca con criaturas terrestres.

Pasemos a continuación, en primer lugar, al cuarto día.

I. LA CREACIÓN DE LOS ASTROS—CUARTO DÍA (vv. 14-19)

A. El decreto de la creación de los astros (v. 14ª)

14 Dijo luego Dios:

Como a lo largo de la semana de la creación, Dios habla—sin esfuerzo alguno—y por su Palabra crea los astros. Y una vez más, es una increíble muestra de poder—habló y creó el sol, la lna, las estrellas, toda galaxia en el universo. Y en este caso dijo y veamos a continuación sus funciones…

B. La función de la creación de los astros (vv. 14b-18ª)

A continuación vemos 3 funciones de la creación de los astros: separar, marcar el tiempo y proveer luz.

1. Separar el día de la noche (v. 14b, 16)

14 Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche;

Aunque Dios ya había separado el día de la noche desde el primer día (v.5), a continuación establece el sol y la luna como lo que podríamos llamar separadores fijos.

16 E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche;

la lumbrera mayor se refiere al sol, mientras que la lumbrera menor se refiere a la luna. Noten que el sol fue creado para que señorease en el día señorease en el día y la luna para que señorease en la noche.

Esta idea de “señorear” es lenguaje figurado que se refiere a que tanto el sol como la luna domina el día y la noche—respectivamente—con su luz.

En contraste a los relatos babilonios y sumerios de la creación, en donde el sol y la luna son personificados y hechos dioses, Génesis 1 muestra que son parte de la creación de Dios, sin personalidad ni poder como supuestos dioses.

Aunque el sol produce luz y la luna simplemente la refleja, desde el punto de vista de la tierra, ambas producen luz para la tierra. Veamos algunos datos del sol y la luna que reflejan el asombroso poder y sabiduría de Dios:

  • El sol es tan grande, que si fuera hueco, se necesitarían más de un millón de planetas del tamaño de la tierra para llenarlo.
  • Sin embargo, al compararlo con otras estrellas conocidas como supergigantes, el sol es mil veces más pequeño que este tipo de estrellas ¡Recuerden que todas estas estrellas simplemente fueron creadas por la palabra de Dios!
  • Se estima que la temperatura de la superficie del sol es de aproximadamente 5,538 grados centígrados, mientras que la temperatura en su núcleo, ó en su parte central es de 14,999,982 grados centígrados.
  • Si el brillo o la temperatura del sol cambiara un poco, la vida en la tierra terminaría. El hecho de que el sol tenga el brillo y temperatura exactos para proveer la luz y el calor necesarios para la vida en la tierra, definitivamente muestra el poder y sabiduría de Dios. La luz emitida por el sol es vital para la vida.
  • La luna también es un cuerpo celestial bastante grande, pero no tan grande como el sol. Su diámetro es mayor que un cuarto que el de la tierra y su temperatura varía dependiendo de que esté expuesta o no, a la luz del sol. Al estar en oscuridad, puede llegar alrededor de –153 grados centígrados y al estar expuesta a la luz solar, puede llegar alrededor de los 102 grados centígrados.
  • Las mareas oceánicas son fundamentales para el equilibrio de los ecosistemas, y son afectadas por la atracción gravitacional de la luna.

Noten la última frase del versículo 16… hizo también las estrellas.

En estas pocas palabras, Dios describe una parte inmensa de su creación. Hay muchísimas estrellas en el universo, y cada una de ellas diferente de otras.

Hace algunos años atrás, los científicos estimaban que habían 10 a la potencia número 25 (esto es, 10 con 25 ceros), de estrellas.

Alpha Centauri es el sistema de estrellas más cercano a nuestro sistema solar. Pero el borde de este sistema, está a 4.22 años luz de nosotros. Lo cual quiere decir que cuando una persona aquí en la tierra, vé a Alpha Centauri en la noche, ¡está viendo luz que dejó al sistema hace casi 4 y medio años atrás!

Este es un increíble ejemplo del poder de Dios…por su Palabra, de la nada, en un día, creó el inmenso número de cuerpos celestes que se encuentran en el cielo estelar.

Moisés está describiendo a los cuerpos celestes, desde el punto de vista de un observador de la tierra.

En el Salmo 136:7 al 9, el Salmista hace referencia al cuarto día de la creación en el contexto de la alabanza a Dios:

7 Al que hizo las grandes lumbreras,
Porque para siempre es su misericordia.

8 el sol para que señorease en el día,
Porque para siempre es su misericordia.

9 La luna y las estrellas para que señoreason en la noche,
Porque para siempre es su misericordia.

Entonces, Dios creó el sol, la luna y las estrellas…

18y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas.

Otra función de los astros es…

2. Marcar el tiempo (v. 14c)

y sirvan de señales para las estaciones, para días y años,

Los astros marcan el tiempo, al marcar el paso de los días, estaciones, años…realmente determinan nuestros calendarios.

Realmente los cuerpos celestes determinan cuando nos despertamos, dormimos, comemos, trabajamos—al marcar el tiempo.

Además de separar el día de la noche y marcar el tiempo, los astros también cumplen la función de…

3. Proveer luz (v. 15ª, 17)

15 y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así.

17 Y las puso Dios en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra,

Dios también creó los cuerpos celestes para que fueran “lámparas de la tierra”.

La frase Y fue así en el versículo 15, muestra que fue algo fijado, permanente.

A partir de este día, el cuarto día de la semana de la creación, Dios ya no usó la fuente de luz que había establecido en el primer día. A partir del cuarto día, la luz del sol iluminaría la tierra de día, y la luz de la luna y las estrellas de noche.

C. El veredicto de la creación de los astros (v. 18b)

18b …Y vio Dios que era bueno.

Al igual que en el versículo 10—en la separación de la tierra y las aguas—así también con las plantas, versículo 12. Tal como en el versículo 4, vio Dios que era bueno. Esto es, excelente, es adecuado para cumplir el propósito con el que Dios creó esto. De nuevo, el pecado aún no ha entrado en el universo.

No había necesidad de que la creación evolucionara, porque todo lo que Dios había creado era bueno—no le faltaba nada para cumplir con el el propósito con el que Dios lo creó.

D. El momento de la creación de los astros (v. 19)

19Y fue la tarde y la mañana el día cuarto.

Como lo vemos a lo largo del capítulo 1, esta frase se refiere a un día literal—terminó la parte del día en la que hay luz e inició la parte del día en la que hay oscuridad.

Recuerden que siempre que la palabra día (“yom” en hebreo) es usada en la Escritura, con un adjetivo numérico, se refiere a un día literal.

EN SEGUNDO LUGAR, VEAMOS LO QUE SUCEDE EN EL QUINTO DÍA…

II. LA CREACIÓN DE LOS SERES MARINOS Y LAS AVES—QUINTO DÍA (vv. 20-23)

En el quinto y sexto días, el enfoque de la obra creadora de Dios se encuentra en poblar la tierra con criaturas vivientes.

Aunque las plantas son organismos biológicos y en ese sentido están vivas, la Escritura solo se refiere a los animales, insectos, aves, peces y seres humanos, como a “seres vivientes” (v. 21)—criaturas que se mueven y tienen sistemas nerviosos centrales y vida consciente, como lo señala un comentarista (MacArthur, TBFB, 123).

A. El decreto de la creación de los seres marinos y las aves (vv. 20-21ª)

20 Dijo Dios:

Simplemente habló, decretó, y dijo…

Produzcan las aguas seres vivientes,

Versículo 21… Y creó Dios

La palabra creó es la misma palabra hebrea que se usa en el 1:1—bará, y aquí se refiere a una creación inmediata, de la nada. Noten una vez más, que Dios no usó procesos evolutivos para crear los seres marinos, sino que al igual que en los primeros cuatro días, lo hizo a través de su Palabra—simplemente habló.

los grandes monstruos marinos, Refiriéndose a las criaturas marinas más grandes, como ballenas, calamares gigantes, etc. y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron

Aquí Dios crea todo ser viviente que vive en los mares y lugares con agua dulce—desde las amibas más pequeñas hasta las ballenas y criaturas acuáticas más grandes…simplemente al haber hablado.

La enorme variedad de criaturas acuáticas—anguilas, camarones, langostas, tiburones, pulpos y demás—cada una con sus características distintivas, fueron creadas de manera inmediata por Dios.

Un ejemplo de la sabiduría de Dios y de cómo creó cada especie marina de manera única, es el caballito de mar, como lo señala un autor (Ibid, 127).

Los caballitos de mar nadan verticalmente y se afianzan con su cola para no ser arrastrados por corrientes de agua. Probablemente lo más asombroso de estas criaturas, es la manera en la que se reproducen.

La hembra deposita sus huevos en una bolsa del macho. Después de que se cumple el periodo de gestación en el cuerpo del macho, llega el momento del parto y da a luz a sus pequeñas crías y cuida de ellas—pero noten que a diferencia de otras especies, el macho hace todo esto, en lugar de la hembra.

La palabra ser en hebreo quiere decir “aquello que respira” y se refiere a la vida de una criatura, en contraste a la vida orgánica de una planta. De hecho, esta palabra se usa para referirse al hombre en el 2:7.

Regresando al versículo 20…Dios también dijo…

y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos.

Al igual que con las criaturas marinas, Dios simplemente habló y creó a las aves de la nada—de manera inmediata y listas para volar en el instante…en contraste a la idea falsa de que tuvieron que evolucionar hasta poder volar.

21 según su género, y toda ave alada según su especie.

Noten que Dios creó toda variedad de ave. Y una vez más, es increíble ver la variedad de aves que Dios creó—demostrando una belleza y variedad sin paralelo. Desde hermosos pavorreales, hasta cisnes y flamingos y tucanes. Los colores, las formas de sus cuerpos, patas y picos demuestran una diversidad y belleza fabulosas.

El mismo autor señala que el pájaro carpintero pega en la madera de un árbol con su pico, a una velocidad de unos 20 kilómetros por hora y lo hace 8 veces por segundo—llegando a golpear con su pico 500 veces por minuto. Esto sería semejante a que tú fueras corriendo lo más rápido que pudieras, y te pegaras contra un árbol. Y esto, 500 veces en un minuto. Obviamente te causaría heridas serias en el cerebro, pero en el caso del pájaro carpintero, no le pasa nada porque su craneo tiene un sistema de amortiguación que absorbe el impacto y protege su cerebro. ¡Qué ejemplo de la sabiduría de Dios! (Ibid, 131).

B. El veredicto (v. 21b)

Y vio Dios que era bueno.

Al igual que en el versículo 4, con la luz (primer día), en el versículo 10—en la separación de la tierra y las aguas (tercer día)—así también con las plantas, versículo 12 (tercer día)y en el 18, con la creación de los astros (cuarto día), aquí en el quinto, con la creación de los seres marinos y aves, vio Dios que era bueno. Esto es, excelente, es adecuado para cumplir el propósito con el que Dios creó esto. De nuevo, el pecado aún no ha entrado en el universo.

C. El mandato (v. 22)

22 Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra.

Dios crea a los seres marinos y las aves con la capacidad de reproducirse, y esto…versículo 21, según su género. Esta frase es la misma en hebreo que según su especie.

Esta frase, entonces, aparece 2 veces en el versículo 21, dos en el 24, tres en el 25, una en el 11 y una en el 12. Y noten que cada vez que esta frase aparece en la descripción de la creación, es en el contexto de procreación, reproducción.

Y subraya el hecho de que las plantas y criaturas vivientes producen plantas y criaturas semejantes a ellas. En otras palabras, un caballo no da a luz a una ballena, ni un oso de a luz a un hombre—lo cual es opuesto a la evolución, la cual propone que todas las diferentes especies de animales y seres vivos, surgieron de un mismo organismo vivo.

Toda planta y ser vivo tiene un código genético que incluye la información necesaria para que el organismo se reproduzca y tenga las características distintivas que lo identifcan. Esta información se encuentra almacenada en su ADN (Ácido Deoxiribonucléico).

An algunas ocasiones, la información genética de un organismo puede mutarse—alterando o destruyendo información, pero nunca añadiendo nunca información. Esto puede causar una forma de evolución llamada microevolución.

Por ejemplo, hay diferentes razas de caballos que son producto de esto. Pero no puede haber una mutación genética de tal magnitud, que una especie de lugar a otra especie—por ejemplo, que un lagarto se vuelva pájaro—esto sería macroevolución, lo cual, bíblica y científicamente, es imposible. Y decimos científicamente, porque a la luz de la genética, es imposible que una especie de lugar a otra especie totalmente diferente.

Y es interesante señalar que la genética es una ciencia reciente, al grado que Darwin no tenía idea alguna de lo que la genética ha descubierto acerca de la reproducción entre especies, cuando postuló sus teorías.

D. El momento (v. 23)

23 Y fue la tarde y la mañana el día quinto.

Una vez más, un día de 24 horas concluye. En un solo día, Dios creó los seres marinos y las aves…en un increíble despliegue de poder.

CONCLUSIÓN

Y al final del día, Dios no está cansado por haber estado trabajando tanto en los últimos cinco días…no es difícil para Él (Jer. 32:17), como nos dice Isaías en el capítulo 40:28, “¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance”.

Con la misma facilidad con la que nosotros, como seres humanos—bajo circunstancias normales—hablamos, con esa facilidad creó Dios en los primeros cinco días de la semana de la creación.

Simplemente con hablar, en cinco días, Dios creó la luz, los Cielos, la Tierra, los mares, todo tipo de vegetación—incluyendo sus colores y formas hermosas; el sol, la luna, el inmenso número de estrellas y la increíble variedad de seres marinos y aves.

Ciertamente este es un despliegue de poder sin paralelo.

Y aunque es asombroso lo que Dios ha hecho en los primeros cinco días…lo mejor está aún por venir…en el sexto día.

Luis Miguel Contreras

Autor: Luis Miguel Contreras

Nació en la Ciudad de México y se recibió con una licenciatura en administración de empresas de The Master’s College y maestrías en divinidad y teología de The Master’s Seminary. Mientras cursaba estos programas de estudios, sirvió como becario y más tarde como residente pastoral bajo el liderazgo del Pastor Henry Tolopilo. Mientras estuvo ahí, enseñó durante 4 años en el Instituto bíblico Logos, en Grace.

Después de haber sido ordenado al ministerio por los ancianos de Grace en Marzo del 2002, Luis fue enviado por esta misma iglesia como misionero a la Ciudad de México—en donde enseña en el Seminario Bíblico Palabra de Gracia y sirve como pastor de la Iglesia Cristiana Naucalpan. Él sirvió como corrector general y fue parte del consejo de traducción de La Biblia de estudio MacArthur en español. Él y su esposa Robin tienen tres hijos, Olivia, Rodrigo y Ana Gabriela.



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